Y si el mal que sientes viniera porque miras atras...
"Ni el futuro ni el pasado existen, y no se puede propiamente decir: hay tres
tiempo: pasado, presente y futuro; Más bien, en propiedad debería afirmarse: los
tiempos son tres: un presente de lo pasado, un presente de lo presente, un
presente de lo futuro. En efecto, estos tiempos son una especie de trinidad en
el Alma y yo no los veo fuera de ella, donde el presente de lo pasado es el
recuerdo, el presente de lo presente el momento, y el presente de lo porvenir la
espectativa "
San Agustín
miércoles, 14 de enero de 2009
La educación y el amor en la niñez son una vacuna contra la depresión
08.11.07 -
Á. PEÑALVER-
¿Por qué la depresión afecta hoy a tantas personas?
-En primer lugar hay que distinguir entre depresión endógena y exógena. La primera está directamente relacionada con factores genéticos y con alteraciones en ciertos grupos de neurotransmisores cerebrales. La que aquí nos ocupa, la exógena, está más relacionada con factores psicológicos. Vivimos en un tiempo en el que el nivel de exigencia personal, familiar y social está en aumento. Se generan una serie de expectativas sobre las personas difícilmente alcanzables que provocan frustración cuando no se ven cumplidas. También influye el aspecto cultural, la falta de comunicación y la soledad tan acuciante que existe en estos momentos.-¿Hay seres más vulnerables que otros a estos trastornos?-Sí. En la depresión interactúan factores genéticos, de aprendizaje y de personalidad que determinan la susceptibilidad de sufrir este estado anímico. Dependiendo de la presencia e intensidad de esos factores pueden predisponer a unas personas más que a otras.-¿Cuál es la mejor solución?-Depende del tipo y grado de la depresión, aunque la mejor combinación es un tratamiento farmacológico inicial (en la medida que sea necesario) acompañado de una terapia psicológica cognitiva-conductual, donde se intervenga directamente sobre el patrón de pensamiento y se trabaje la ocupación del tiempo libre y la socialización de la persona.-
¿Tiene cura definitiva o un enfermo, una vez superado el trastorno, debe tener miedo a recaer?-La depresión requiere un tratamiento completo y prolongado, ya que se trata de modificar pensamientos y conductas arraigadas profundamente. En ocasiones, la persona estima que un tratamiento ha finalizado cuando comienza a sentirse mejor; sin embargo, no siempre concluye ahí el tratamiento sino que necesita generalizar ese estado y seguimiento para evitar recaídas.-¿Por qué la gente oculta que está con depresión?-Existe un miedo al rechazo por parte de los demás ya que puede considerarse un signo de debilidad en la cultura del fuerte en la que vivimos. Cuando una persona explica abiertamente que sufre una depresión pasa por un proceso previo de aceptación de sí mismo de ciertos aspectos que no conocía, algo que no todo el mundo está dispuesto a reconocer públicamente.-
¿Se puede prevenir?-
Rotundamente sí. Fundamentalmente a través de la educación. Es importante la detección precoz de pensamientos desadaptativos y patológicos que se aprenden desde la niñez y que hay que reaprender posteriormente para una óptima salud mental.-
¿Si muchos familiares míos han tenido depresión estoy totalmente condenado a padecerla?-
No se está condenado a tener depresión pese a que exista cierta susceptibilidad genética ya que no sólo existe ese factor; no obstante es muy importante no transmitir o adquirir esos modelos de pensamiento.
El pudor
«Todas las personas tienen probabilidades de tener un problema emocional», asevera el terapeuta de la Clínica Arabial, Víctor Aguado. Si eso es así, ¿por qué da tanto pudor reconocer que tenemos ansiedad, depresión o ciertas fobias?
La primera razón -según este experto- es que muchas personas ni siquiera saben que padecen un problema psiquiátrico o emocional. «Si no lo remedian pronto, al final tienen una sensación pegajosa de enfermedad que no se pueden quitar de encima».
Segundo motivo de esta estigmatización: los problemas psicológicos están asociados a la locura. «Locura no permite distinguir realidad de ficción. Los pacientes con ansiedad y depresión disciernen perfectamente», esclarece Víctor, quien apunta que la familia muchas veces no hace caso a estas personas. «Tranquilo, ya se te pasará es la respuesta que reciben gran parte de los angustiados. Eso, obviamente, no sirve para nada y lleva al aislamiento y silencio del enfermo», explica el psicólogo.
http://www.lavozdigital.es/cadiz/20071108/sociedad/educacion-amor-ninez-vacuna-20071108.html
Sobre depresión duelo y melancolia
Frecuentemente, en la clínica cotidiana las consultas giran en torno a un estado de depresión que comporta además de humor triste, inhibición generalizada, abulia, falta de energía y trastornos del apetito y del sueño que varían desde una marcada disminución a un exceso desenfrenado.
Si bien es cierto, que desde que Freud presentara las particularidades del duelo y la melancolía en el célebre texto de 1915, nos hemos valido de esas categorías diagnósticas para nuestra práctica, cabría reflexionar qué lugar otorgar a un término tan difundido como es el de la “depresión”.
¿Qué diferencias comportan estos términos, depresión, duelo y melancolía? Una pregunta que me parece permitiría avanzar en esa distinción es si la inhibición generalizada, la dificultad para levantarse que acusan los pacientes con depresión, la astenia y abulia es siempre consecuencia de una pérdida afectiva o podrían responder a otros factores que afectan la estructura. Creo que si bien fenomenológicamente no presentan notorias distinciones, poder distinguirlos tiene consecuencias en la dirección de la cura.
Comencemos por la definición del término “depresión” tal como la ofrece el diccionario. Depresión: hundimiento. Pérdida de las fuerzas. Estado de melancolía que hace perder el ánimo. Se aplica “depresión económica” al estado circunstancial de un asunto que sufre disminución de actividad.
De esta definición es interesante subrayar, que además de equiparar a la depresión con la melancolía, menciona el compromiso de la pérdida de las fuerzas, y destaca el uso del término para señalar como funciona la economía de mercado.
Aunque no son términos homogéneos, podemos arriesgar proponer que tanto en el duelo, en la melancolía y en la depresión, el factor económico de la economía libidinal está en baja.
Depresión es un término de uso intensivo y a veces abusivo, y que actualmente ocupa algunas páginas en el Manual del DSM lV, con lo cual se ha propagado fuertemente su uso.
En el DSM IV, la depresión se encuentra entre los trastornos del estado de ánimo que incluyen una alteración del humor (tristeza ). Además, entre las características que comprende dicho episodio, se describen: disminución del interés y la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, irregularidades en el sueño y en el apetito, sentimiento de culpa excesivo, falta de energía, inhibición psicomotora, dificultad para pensar, concentrarse o tomar decisiones.
Dicho trastorno depresivo recibe en este manual nosográfico una clasificación y numeración acorde con la intensidad del episodio depresivo (leve, moderado o grave ) o acorde a si está acompañado de otras particularidades, como fenómenos psicóticos o episodios maníacos o hipomaníacos ( a estos últimos se los denomina bipolares).
Sin duda, como otras de las clasificaciones de esta índole, son minuciosamente descriptivas en el afán de comprender al mayor número de casos clínicos, sin dejar ninguno afuera, soslayando la singularidad del caso por caso.
Retornemos a la pregunta del inicio ¿Qué lugar asignarle a la depresión respecto del duelo y de la melancolía?. Podemos afirmar que los tres comparten la descripción fenomenológica; sin embargo, quiero proponer que no son términos homogéneos. Señalaré algunas cuestiones que permitan ahondar en su distinción.
Hagamos una revisión histórica del término depresión en los historiales freudianos. Hallamos que allí es frecuente el empleo del término “depresión “ en muchos de los casos clínicos de neurosis descriptos. Emma, Lucy, Isabel de R, Dora, Juanito, el hombre de los Lobos, todos ellos padecían estados depresivos.
Freud, en sus “Estudios sobre la Histeria”, proclama que pocas veces en la neurosis faltan rasgos de depresión y expectación angustiosa.
La depresión parece ser uno de los denominadores comunes a lo que de padecimiento, tienen las neurosis. Además de los síntomas histéricos, obsesivos o fóbicos, las características de la depresión parecen estar presentes en muchos de quienes acudían al maestro vienés para atenuar sus dolencias.
Sin embargo, Freud nunca la aparta o la describe como una entidad nosológica en sí misma, reserva para reunir las características fenoménicas de la depresión al duelo y a la melancolía, tallando sus diferencias.
Estos términos numerosas veces se intercambian y se superponen. Una nota de James Strachey al inicio del célebre “Duelo y melancolía”, explica que lo que Freud llamaba melancolía es lo que ahora suele describirse como estados de depresión. Confirma esta afirmación la apreciación que en “Inhibición, síntoma y angustia” ,hace el padre del psicoanálisis. Allí, hablando de ese estado de inhibición generalizada que acompaña los estados depresivos, trae el ejemplo de un enfermo de neurosis obsesiva que quedaba sumido en una fatiga paralizadora, durante uno o varios días, en ocasiones que habrían debido provocar un acceso de ira. “A nuestro juicio- agrega-, debe tener aquí su punto inicial un camino que habrá de conducirnos a la comprensión de la inhibición general característica de los estados graves de depresión, y sobre todo de la melancolía, el más grave de tales estados.”
El duelo, en cambio, es la reacción frente a una pérdida, que puede ser más o menos lejana en el tiempo, pero que al involucrar a alguno de los objetos ideales, en tanto objetos de amor, del sujeto es insustituible y reclama una elaboración, llama a que todo el universo simbólico aporte letras para subsanar la pérdida acaecida. En ese sentido, por más doloroso que resulte un duelo puede ser la ocasión para reinscribir la falta que engendra al sujeto, reposicionarlo respecto de la pérdida del objeto, conmoverlo de un lugar de goce. Es por esta senda que entendemos porqué Lacan le asigna una función al duelo. Recordemos que, si Freud propone una elaboración para los duelos, Lacan también le asigna una función.
Freud, en el “Manuscrito G” define a la melancolía como el duelo por la pérdida de libido. Podríamos arriesgar, a modo de conjetura, que en la melancolía, en los momentos instituyentes en lugar de la investidura fálica, tiempo en que la mirada del Otro sostiene el júbilo anticipatorio de la armonía de la imagen especular, prevaleció una deficiencia del objeto, mirada en la constitución del yo ideal.
En la melancolía, la intensa rebaja en la estima del yo comprende la pérdida de un objeto que no estaba en el campo de la conciencia, no se trata de una pérdida en el yo sino a nivel del “yo ideal”, que en el esquema óptico se presenta como i(a). Por eso, en la melancolía la falla en la estructura repercute a nivel de la constitución imaginaria del yo.
Mientras que en el duelo el sujeto sabe lo que perdió, en la melancolía difícilmente pueda establecerse de qué pérdida se trata, o como lo dice Freud, “sabe a quién perdió, pero no lo que perdió en él. “Probablemente se trate en esta ambigüedad de una ausencia de investidura libidinal en un tiempo mítico de cristalización imaginaria, con lo cual la melancolía reviste ese carácter de perdurabilidad que la hace tan reticente a avanzar en los tiempos lógicos de elaboración propia de los duelos.
El cuerpo melancolizado parece agobiado, apesadumbrado por el peso de la sombra de un objeto. Sabemos de la eficacia de lo imaginario sobre lo real y desde hace años me sorprende a veces la llamativa , oscuridad ojerosa del contorno de los ojos, de algunos pacientes que llegan con ese penoso diagnóstico.
En las melancolías - me parece apropiado reservar el término melancolía para algunos casos muy severos de derrumbe subjetivo -, la demanda en ocasiones es por un fármaco, “déme algo”. Creo leer allí un reclamo para que algo interceda en lo real a través de la incorporación de un cuerpo, el fármaco. ¿Representará esta demanda la ingesta de la comida totémica, la posibilidad de incorporar un padre, un trozo del cuerpo del padre?
Abordando estos temas, encontré en el “Seminario de la Angustia” que Lacan menciona dos ciclos de posicionamiento del sujeto en su constitución respecto del Otro y de la pérdida de objeto que esa operación involucra.
Al primero lo denomina “duelo - deseo” y al otro “manía- melancolía”. El primero vehiculiza que el sujeto, frente a lo real de la vida, tenga una disposición a tramitar las pérdidas y la función del duelo rehabilite la vía del deseo. El ciclo manía - melancolía no permitiría en cambio lo auspicioso del trabajo de duelo. Tomando aquella frase del seminario Xl que afirma que “una carencia engendrada en el tiempo precedente sirve para responder a una carencia suscitada por el tiempo siguiente”, podríamos decir que en este ciclo no hay inscripción de aquella carencia original, precedente, para responder luego a las carencias suscitadas subsiguientemente.
Lacan explicita que en el ciclo manía-melancolía lo que está en juego es la no-función de a. ¿Qué significa que no haya función de a en la estructura ? .Sabemos de la constitución del a por su función en el fantasma. ¿Qué consecuencias tiene la omisión de su función? ¿Si no hay función de a, es posible que haya función de duelo?
Me atrevería a decir que, si no hay función de a, entonces difícilmente un sujeto inmerso en la melancolía o en la manía tenga predisposición a la instauración de la transferencia analítica. En ocasiones, es frecuente escuchar una ausencia de credibilidad en la palabra, un negativismo extremo, acompañado de una disminución marcada de la energía ; desinterés y apatía.
En la melancolía se trata de un duelo imposible por la ausencia de la función del objeto a. Maniobras en la transferencia, desde los registros de lo imaginario y lo real, darán cuenta de la posibilidad de que el analista se aloje como semblante del objeto a para que el recorrido de un análisis, pueda ser transitado. El aprés-coup dirá de su eficacia.
Un hecho de la crónica cotidiana (lo llamo así por la asiduidad con que se presenta últimamente), me indujo a una hipótesis que a continuación detallo.
Un paciente entra a sesión y cuenta que un par de días atrás le habían robado. Refiere que había retirado dinero de un banco para pagar la cuota de un departamento y paró un taxi que a mitad de camino el auto se detuvo. Subieron dos hombres armados, en estado de exaltación, apuntándole con un revolver, y maltratándolo le extrajeron el dinero que llevaba, para luego arrojarlo del taxi en una calle desconocida.
Explicaba, haciendo referencia al triste episodio: “Te dejan temblando, te gritan, te insultan, te crean pánico. Sentís impotencia y bronca .”
Lo que decía era que no había podido recobrar sus energías, que se sentía débil. Explicaba que de por sí el robo del dinero le había traído complicaciones, pero más le afectaba que le habían sustraído algo más que el dinero. Se sentía sin fuerzas, exhausto. Este estado perduró por algunas semanas. Trajo luego algunos sueños, uno de un chico aprisionado en un pozo, que hacía un gran esfuerzo para salir, pero era infructuoso. Lo asoció al encierro con su madre y a los maltratos de ella para con él cuando quería salir. Luego, esa inhibición generalizada cedió.
Sin embargo, durante bastante tiempo seguía refiriéndose al asalto como una situación de intimidación frente a un Otro loco y armado, que podía ejercer un abuso frente a su indefensión y acabar con su vida.
Como decía, intentaba distinguir para pensar sus incidencias en la dirección de la cura depresión, melancolía y duelo. Mi pregunta era en torno al estado de agobio, desinterés, cansancio, debilidad, falta de energía, que persiste o resurge en algunos casos de depresiones o melancolías larvadas, en las que la pérdida de un objeto amoroso no se distingue claramente, no se recorta en el discurso, pero lo que predomina más que el humor triste es el desgano, la falta de energía, a veces la fatiga. Pregunto : ¿estas manifestaciones clínicas que acusan algunos pacientes con depresiones o melancolizaciones neuróticas tendrán relación con un posicionamiento frente a un Otro, a la arbitrariedad de un Otro que de un modo u otro es letal, mortífero para la subjetivación?
El relato de este joven me retrotraía a la descripción que Lacan ofrece en el Seminario X sobre la angustia frente a la Mantis Religiosa, insecto homicida, paradigma de un Otro amenazante y bajo el cual pende el destino de un sujeto en extrema inermidad.
¿Qué queremos decir, cuando decimos que el Otro puede ser mortífero para el sujeto de diferentes modos ?. La hipótesis que planteo es que, desde cada uno de los registros, el Otro puede resultar letal al acceso a la subjetividad del cachorro humano.
El Otro, como dice repetidas veces Lacan, es el lugar donde se sitúa la cadena significante que gobierna todo lo que podrá presentificarse del sujeto, ese Otro es esencialmente, genuinamente requerido para la subjetividad. Lo problemático de esto es que por un lado ese Otro es imprescindible para la subjetividad, pero además, es un Otro en el que esencialmente lo que se manifiesta es la pulsión, y la pulsión es siempre pulsión de muerte.
Entonces, una primera hipótesis que me gustaría plantear es que, mientras en el duelo se trata de la reacción por la pérdida consciente de un objeto amado, en la depresión y en la melancolía la pérdida permanece sustraída de la consciencia. Por eso, en estas dos presentaciones clínicas la dirección de la cura requiere priorizar el recorrido del entramado de la relación del sujeto con el Otro y desglosar lo que el Otro no pudo ceder, perder para la ganancia libidinal del cachorro humano.
En la conferencia tercera, Lacan presenta un nudo borromeo en el que en el registro de lo real coloca la vida, en el de lo imaginario el cuerpo, y en el de lo simbólico la muerte.
Siguiendo con lo nuestro, y jugando con estos términos - vida, cuerpo y muerte -, podemos arriesgar decir que si lo letal del Otro es en el registro de lo real, registro hegemónico de la vida, es la vida del infans que correrá grave riesgo, por deficiencia en los cuidados prodigados. El Otro no ofreció su vida, su tiempo real para esos cuidados, imprescindibles para la crianza.
Cuando lo letal recubre el campo imaginario, es en el cuerpo, en la imagen del cuerpo ( Lacan escribe “cuerpo” en la cuerda de lo imaginario), en lugar del brillo agalmático que la mirada brinda cuando proviene del amor, cae la sombra, no se produce la investidura agalmática del yo, no hay júbilo frente al espejo por la armonía del cuerpo reflejado. Sobreviene entonces la melancolía.
Silvia Amigo, en su libro “Clínica de los fracasos del fantasma”, define a la melancolía como una patología dentro del campo imaginario del narcisismo. Propone que en el nudo borromeo, paradigma de la estructura subjetiva falta el trazado del borde imaginario del objeto a, lo que agujerea el imaginario, lo que crea el (-fi). El (-fi) es la reserva libidinal operatoria con la que cuenta un sujeto para relacionarse con sus semejantes, es la libido a disposición para investir los objetos del mundo, se gesta por el circuito pulsional de la mirada en el estadío del espejo.
En cambio, en las melancolizaciones larvadas o depresiones, que reaparecen permanentemente y encuentran dificultades agobiantes para entrar en las vías del deseo, lo que propongo pensar es que el deseo está narcotizado. El Otro primordial en estas ocasiones, me parece, se enarbola en un lugar de plenitud, escatimando ofrecer su muerte. Si el Otro se admite mortal, ofrece su muerte, ofrece su castración, propicia que el sujeto encuentre los carriles singulares del deseo, los trazos a los qué identificarse más allá del Otro, más allá del yo ideal que el Otro le proponía.
Creemos que en esta vertiente para diferenciar duelo de depresión se hallan los desarrollos de Ricardo Díaz Romero cuando propone que mientras en el duelo se trata de “ la pérdida de un objeto de amor”, la depresión sería una reacción relativa al valor falo y a la castración.
Que el Otro ofrezca la muerte implica el saberse mortal, soportar que a nivel del hijo, de la descendencia, no posee un saber abarcativo o preconcebido, admitir no poseer un saber totalizante del por-venir. Se podrán entonces soportar las vacilaciones, tolerar la angustia de los tiempos del crecimiento y los impasses que provocan los inexorables encuentros con lo real, en la constitución de la estructura.
Fuente: Agradecemos a la autora la gentileza de habernos brindado para publicar este trabajo, inédito en formato digital y perteneciente a su libro "Los tiempos del duelo" de Ed. Homo Sapiens
http://www.herreros.com.ar/melanco/adreizzen.htm
Depresión y estrés materno afectan al feto
Martes 5 de octubre de 2004
Exigencias laborales y domésticas, así como problemas emocionales pueden sobrecargar a una mujer embarazada y llevarla a un estrés y, luego, a una depresión. El hijo in útero no se mantiene inmune.
Un estudio de la Universidad de Chile comprobó que un alto porcentaje de las chilenas embarazadas tiene síntomas depresivos y no recibe tratamiento.
CRISTIAN M. GONZÁLEZ S.
Los nueves meses que suelen preceder al nacimiento de un hijo no siempre son tan dulces y tranquilos como todas las madres quisieran. El estrés, la ansiedad y la depresión son cuadros que también se instalan en mujeres embarazadas, con consecuencias por partida doble: sus futuros hijos tienen mayor riesgo de hiperactividad, problemas de comportamiento, cólicos, trastornos del sueño e incluso anorexia, entre otras patologías.
"Si una mujer está estresada o deprimida, producirá neurotransmisores que pueden ser altamente tóxicos para el desarrollo del sistema nervioso y las neuronas del hijo", explica la doctora Mónica Kimelman, siquiatra y académica de la Universidad de Chile.
El problema es que no todos los casos son identificados. Un estudio realizado por especialistas de la Universidad de Chile en el consultorio del Hospital Barros Luco arrojó que el 62% de las mujeres embarazadas tienen síntomas depresivos y el 20% sufre un cuadro depresivo o una depresión mayor, pero no han sido diagnosticadas.
"Muchas madres ya estaban deprimidas cuando se embarazaron, otras habían acarreado síntomas depresivos por largo tiempo y, en otros casos, comenzaron a estresarse a raíz del embarazo o porque sufrieron un evento traumático durante ese período", comenta la siquiatra Livia González, una de las investigadoras.
Pese a que el estudio abarcó sólo a 52 embarazadas con más de 24 semanas de gestación, las especialistas estiman que los resultados son un buen indicador de lo que pasa a mayor escala.
Por eso, están interesadas en promover la introducción de una pauta de detección precoz de depresión y estrés en el control prenatal. Hasta ahora, "no se hace de manera estandarizada ni está incluido en un programa nacional oficial. Depende mucho de la relación de la futura madre con su ginecólogo o la matrona; de la susceptibilidad de éstos para advertir algún síntoma", dice Livia González.
La idea es que se realice una primera evaluación en el tercer mes de embarazo, a más tardar, aplicando la pauta de Edimburgo, un cuestionario de diez preguntas -validado oficialmente en Chile- que permite identificar síntomas depresivos.
Intoxicación fetal
En rigor, estrés y depresión no son lo mismo, pero afectan de manera similar a la mujer embarazada y al feto. El primero puede surgir a consecuencia de, por ejemplo, situaciones de violencia (física o verbal), exceso de trabajo, problemas emocionales o laborales, duelos o enfermedades (que afecten a la madre o al hijo que viene en camino).
"El estrés materno se manifiesta en la mujer con trastornos de sueño, insomnio, ansiedad, impaciencia", explica la doctora Mónica Kimelman.
A lo anterior se asocia una mayor labilidad emocional y pensamientos y expectativas negativas sobre ella o el bebé. "Cualquier mujer que esté sometida a un estrés importante puede desencadenar síntomas depresivos y, posteriormente, una depresión", que se caracteriza por una baja en el estado de ánimo, alteraciones de los ritmos biológicos y un malestar general.
El gran problema es que muchas veces la depresión se presenta sin que nadie se dé cuenta. "Cuando las mujeres comentan a sus familiares lo que les está ocurriendo, ellos tienden a minimizar los problemas, atribuyéndolos a cambios hormonales", comenta la doctora Livia González.
"Las depresiones tienen una evolución de unos siete meses, eso lleva a que la mujer embarazada se cuide menos, siga menos las instrucciones, se prepare menos para esperar a este hijo", comenta la especialista. Luego, cuando el niño nace, hay una menor disponibilidad hacia él, se ve sobrepasada más rápido y atiende menos sus señales. "Eso incide en la crianza del niño, en el apego y el vínculo. No se pone en sintonía con el bebé, hay una interaccion no armónica".
En forma paralela, el cortisol, un neurotóxico que se libera cuando hay estrés y ansiedad, pasa directamente al feto en el útero, provocando cambios en el funcionamiento neuronal, que se extiende hasta los dos años de vida del niño. "Los efectos de aquella intoxicación se ven a largo plazo", explica la siquiatra Mónica Kimelman.
¿Ejemplos? Déficit atencional, hiperactividad, trastornos del sueño o de alimentación, así como en la capacidad de una persona para tolerar el estrés. "En la etapa pre y posnatal (primeros años de vida) se configura la regulación emocional y hormonal que determinará cuál es el umbral de la persona para expresar su estrés y en qué cantidad", agrega Kimelman.
Por eso es tan importante tratar a las madres a tiempo, aseguran las especialistas.
"Cuando se detectan síntomas de depresión o estrés, se puede derivar a talleres y terapias, o a tratamientos farmacológicos después del tercer trimestre de embarazo (antes no es recomendable, ya que las drogas pueden alterar el período de formación de algunos órganos)", precisa la doctora González.
Las mujeres intervenidas mejoran mucho y, aunque no todas lleguen a una situación ideal, alcanzan un estado aceptable para su salud y, en especial, para la del hijo que está en camino.
Primer paso
La Escala de Depresión de Edimburgo ayuda a los médicos a identificar posibles casos de depresión. A cada pregunta se responde con "nunca", "casi nunca", "a veces" o "con frecuencia", según los sentimientos de la última semana. El resultado será evaluado por un médico.
1. ¿He sido capaz de reír y ver el lado divertido de las cosas?
2. ¿He mirado las cosas con ilusión?
3. ¿Me he culpado innecesariamente cuando las cosas han salido mal?
4. ¿Me he sentido nerviosa o preocupada sin tener motivo?
5. ¿He sentido miedo o he estado asustada sin motivo?
6. ¿Las cosas me agobian?
7. ¿Me he sentido tan infeliz que he tenido dificultades para dormir?
8. ¿Me he sentido triste o desgraciada?
9. ¿Me he sentido tan infeliz que he estado llorando?
10. ¿He tenido pensamientos de hacerme daño?
CIFRAS
EL 62% DE las mujeres embarazadas tiene síntomas depresivos y el 20% padece un cuadro depresivo o una depresión mayor, pero no han sido diagnosticados.
Términos y Condiciones de la información© El Mercurio S.A.P
http://diario.elmercurio.com/2004/10/05/sociedad/sociedad/noticias/1CFCFE2A-FA7B-4633-9C54-4F2B07599A38.htm?id={1CFCFE2A-FA7B-4633-9C54-4F2B07599A38}
Depresión :Cuidados en el hogar
Se recomienda obtener apoyo de las personas en la red social y familiar del paciente. Es de recordar que la atención de otras personas ayuda a aliviar el aislamiento que a menudo acompaña los sentimientos de depresión. La conversación con consejeros clericales o espirituales puede dar significado a las experiencias dolorosas y la oración o la meditación pueden alcanzar fuentes interiores de fortaleza.
Si una persona reconoce que es pesimista y autocrítica de manera crónica, puede encontrar de utilidad para combatir el pensamiento depresivo los libros de autoayuda, que por lo general comprenden un programa de ejercicios para identificar las percepciones distorsionadas y sustituirlas por unas más realistas. Pero cuando la persona o uno de sus cercanos no puede desprenderse de estos sentimientos en unas pocas semanas o con la ayuda de las fuentes mencionadas, puede ser necesario que se ponga en contacto con el médico ya que puede estar sufriendo de depresión mayor.
Se debe llamar al médico si: La depresión interfiere con el trabajo o la vida familiar por más de 2 semanas. La depresión es tan severa que se contempla el suicidio. ¡Se debe pedir ayuda inmediata! y si no se encuentra al médico de cabecera, muchas comunidades tienen líneas telefónicas directas para tales situaciones. Si no hay tal servicio disponible, se debe llamar a la sala de emergencias u hospital más cercano. Hay sospecha que los medicamentos que se están tomando pueden estar causando la depresión.
Lo que se puede esperar en el consultorio médico: Se hace la historia médica completa, una entrevista siquiátrica y se realiza un examen físico para determinar si la causa de la depresión es física o sicológica. Por lo general se recomienda hospitalización cuando se teme el suicidio.
Es de esperar alguna exploración de los asuntos y eventos asociados con los sentimientos de depresión. El médico interrogará en detalle acerca del estado depresivo y otros síntomas asociados (sueño, apetito, concentración, energía). Se preguntará al paciente acerca de los factores estresantes actuales y del sistema de apoyo. Se preguntará a la persona si alguna vez han cruzado por su mente ideas de terminar con la vida y se interrogará acerca del consumo de alcohol y drogas y de los medicamentos que la persona está tomando en la actualidad, si los hay.
El médico puede prescribir medicamentos, pero el tratamiento varía de acuerdo con la causa y severidad de los síntomas depresivos así como las preferencias del paciente. Si la persona está tomando otros medicamentos que causan depresión, puede ser necesario cambiarlos. NO SE DEBEN CAMBIAR LOS MEDICAMENTOS SIN CONSULTAR CON EL MÉDICO.
Puede ser recomendable la asesoría para los síntomas depresivos leves así como algunas de las medidas de autocuidado mencionadas anteriormente.
Para la depresión entre moderada y severa se pueden prescribir medicamentos antidepresivos (ver depresión mayor para más información acerca de los antidepresivos). También se puede recomendar sicoterapia. Se han desarrollado varios tipos de sicoterapia enfocada que son tan efectivos como los medicamentos para tratar la depresión. La selección de medicamentos, sicoterapia o ambos se puede efectuar sobre la base de la preferencia del paciente y la disponibilidad de los tratamientos. Con el fin de evitar ataques recurrentes de depresión es importante finalizar el curso del tratamiento.
Para las personas que se encuentran deprimidas tan severamente que no son capaces de desempeñarse o que tienen una tendencia suicida tan aguda que no pueden ser atendidas en la comunidad con seguridad, puede ser necesaria la hospitalización siquiátrica.
Fecha de revisión: 2/17/2002Revisión suministrada por: VeriMed Healthcare Network A.D.A.M., Inc. est?creditada por la Comisi??orteamericana de Certificaci??e la Atenci???ca (American Accreditation HealthCare Commission, URAC: www.urac.com). La acreditaci??e la URAC es la primera en su g?ro y requiere el riguroso cumplimiento de 53 est?ares de calidad e integridad, verificados por un comit?uditor independiente. A.D.A.M. es una de las primeras empresas prestadoras de informaci?? servicios de salud en la red que ha logrado esta prestigiosa distinci??Para conocer m?sobre el comit?e editores de A.D.A.M., dir?se http://www.adam.com/urac/edrev.htm. A.D.A.M. es tambi?uno de los miembros fundadores de la Junta ?ica de Salud en Internet (Health Internet Ethics, o Hi-Ethics: www.hiethics.com) y cumple con los principios de la Fundaci??e Salud en la Red (Health on the Net Foundation: www.hon.ch).
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http://www.kernanhospital.com/esp_ency/article/003213trt.htm
SE ACABÓ LO BUENO: DEPRESIÓN POST-VACACIONAL
Pocos son los lunes que motivan a levantarse de un salto y dirigirse sonriendo al lugar de trabajo. Lo mismo, pero a mayor escala, ocurre cuando se vuelve de vacaciones, un período en el que el cuerpo ha desconectado y ha variado su ritmo. Ahora toca volver a acostumbrarlo, y para ello hay que hacerse a la idea poco a poco.
El regreso
Las vacaciones suponen, en la mayoría de los casos, períodos de descanso en los que las personas aprovechan para alejarse de las responsabilidades de cada día, y se cambian los hábitos rutinarios que se han adquirido día a día durante el resto del año. Se trata de un cambio de ritmo que no resulta agradable para todas las personas.
Al volver al trabajo se experimenta una sensación de disforia, en la que el individuo no está a gusto consigo mismo, con la tarea que realiza, no tiene ganas de emprender ninguna actividad, o de retomar la que realizaba antes de vacaciones. Todo esto puede llevarle a sufrir un estado depresivo transitorio.
Atención a los primeros síntomas
Los primeros días costará adaptarse al nuevo horario, por lo que se vive en un estado de somnolencia. Cuesta mucho concentrarse en una tarea, no se tiene ganas de nada y, encima, las horas se hacen interminables. Algunos de los síntomas físicos, pueden ser taquicardias, mareos, cefaleas o excesiva sudoración.
Entre los síntomas psicosomáticos están la ansiedad, intranquilidad, el estrés, la apatía, o el insomnio. El individuo se sume entonces en un estado de angustia, en el que no encuentra ninguna motivación para el trabajo.
A quiénes afecta
El grado en que puede afectar a cada persona depende de muchos factores, entre ellos su carácter personal, pero también el grado de satisfacción laboral que tenga. Al igual que hay niños a los que la vuelta al cole supone algo positivo, también hay adultos para los que las vacaciones suponen períodos de inactividad, y necesitan por tanto volver a ocupar sus horas.
A casi nadie le gusta volver a la rutina del trabajo o de las obligaciones diarias, pero entre esas persona hay grupos a los que la depresión post-vacacional puede afectar en mayor grado. Así, aquellos trabajadores cuya situación laboral no sea muy estable, pueden caer en estado depresivo, ya que su época de vacaciones la han pasado pendientes de su trabajo, y no han conseguido desconectar.
También es habitual que afecte a las personas cuya ocupación implique estar en contacto con otras personas, como maestros, médicos, funcionarios, etc. Pero no hay que olvidar que no afecta sólo a los trabajadores asalariados, sino que para las amas de casa también supone una ruptura; vuelve la monotonía del hogar.
Los niños después de vacaciones
Los niños también pueden sufrir este tipo de depresión post-vacacional, ya que son más sensibles al cambio que experimentan respecto de las vacaciones. Puede haber niños a los que la vuelta al colegio suponga un reencuentro con amigos, ocupar las horas, y estrenar cosas nuevas, después de que los últimos días de vacaciones se hayan aburrido, sin saber qué hacer, y con sus padres trabajando.
Pero para otros niños la vuelta al colegio puede suponer enfrentarse a situaciones incómodas, aceptar responsabilidades, pierden la libertad de la que disponían en vacaciones. No hay que preocuparse excesivamente, porque lo superan con rapidez.
CONSEJOS PARA EVITAR LA DEPRESIÓN POST-VACACIONAL
Este tipo de depresión aparece después de disfrutar de un período de desconexión, de descanso, así que el primer consejo será el de intentar desconectar verdaderamente del trabajo y de las obligaciones que se dejan atrás, y que esperan al regresar. Hay que valorar el tiempo de ocio de como tal.
Hay que plantearse nuevas metas y objetivos, para buscar un elemento de motivación no sólo en el ambiente laboral, sino también en tu tiempo personal. Se debe cambiar también la manera de trabajar, buscar nuevas rutinas, involucrarse en otros ámbitos, o ampliar la formación. Cualquier detalle será un toque nuevo de interés.
Aunque la vida laboral ocupe parte importante del tiempo, no hay que olvidarse de la vida personal de cada uno, y cuidar las relaciones personales. Resulta muy positivo organizar ese tiempo libre y realizar algunas actividades, ya sean deportivas, de ocio (manualidades, cine, teatro,...), o colaborar como voluntario con alguna asociación.
El trabajo debe ser una actividad que resulte gratificante para la persona como elemento de realización personal, o que al menos no cree angustia ni desesperanza. La máxima debe ser “trabajar para vivir”, y no “vivir para trabajar”. Para ello hay que respetar el horario de trabajo, y no realizar horas extras, porque a pesar del dinero que puedan suponer, también significan la privación de tiempo libre necesario para cada uno.
También es esencial dejar los problemas de trabajo en el lugar y horario de trabajo, no llevarlas a casa ni a las relaciones personales. Por tanto, tampoco habrá que cargar con trabajo en casa. El hogar debe ser lugar personal, y no laboral.
Ainara García
http://www.mundogar.com/ideas/ficha.asp?FN=4&ID=11365
Definición: La depresión afecta la manera en la que una persona se siente acerca de sí misma, como come y duerme y como piensa acerca de las cosas. La mayoría de las personas que sufren de depresión tienen sentimientos abrumadores de tristeza, desesperanza y abandono. El suicidio es un peligro si la persona está deprimida.
Nombres alternativos: Depresión unipolar; Trastorno depresivo grave
Causas, incidencia y factores de riesgo: Se desconoce la causa exacta de la depresión. Algunos investigadores creen que puede ser causada por desequilibrios químicos en el cerebro que pueden ser hereditarios a causados por eventos en la vida de una persona.
Algunos tipos de depresión parecen circular en familias pero ésta también se puede presentar en personas que no tienen antecedentes familiares de la enfermedad. Los cambios de vida tensionantes también pueden desencadenar la depresión en algunas personas. Por lo general en el desarrollo de la depresión están involucradas una combinación de factores psicológicos, ambientales y hereditarios.
La depresión grave se presenta en todos los grupos de edad y es más común de lo que se puede imaginar. Cada año más de 19 millones de Americanos, hombres y mujeres de todas las edades, razas y niveles económicos sufren depresión y hay un aumento de la incidencia en las mujeres.
Muchas mujeres son especialmente vulnerables a la depresión después del parto como resultado de los cambios hormonales y físicos que han experimentado. Mientras las nuevas madres pueden experimentar comúnmente _melancolía_ transitoria, la depresión no es normal y requiere tratamiento.
La depresión también puede verse en adolescentes y niños y a ellos también les puede beneficiar el tratamiento.
Síntomas: tristeza permanente que perdura por más de 2 semanas pérdida de interés o placer en actividades cotidianas que antes se disfrutaban (incluyendo el sexo) pérdida del apetito y/o pérdida de peso, o comer en exceso y ganancia de peso trastornos del sueñopérdida de energía o fatigacomportamiento lento o hiperactivo sentimientos de inutilidad, desesperanza y pesimismo dificultad para concentrarse, tomar decisiones y recordar pensamientos de muerte o suicidio en algunas culturas los síntomas más prominentes pueden ser malestar físico, debilidad y _nervios_ en niños y adolescentes el humor tiene más probabilidades de ser irritable (ver depresión adolescente) si la depresión es muy severa puede estar acompañada de síntomas psicóticos como alucinaciones y delirios que por lo general son consistentes con el humor deprimido y muchos se concentran en temas de culpa, incapacidad personal o enfermedad la depresión también puede aparecer como irritabilidad, rabia y desaliento en vez de sentimientos de desesperanza y abandono.
Tratamiento: La depresión puede tratarse con medicamentos y/o con asesoría. La mayoría de las personas se benefician de una combinación de los dos. Algunos estudios han demostrado que la terapia con antidepresivos combinados con psicoterapia parece ofrecer mejores resultados que una sola terapia.
Entre los tipos de psicoterapia que se han demostrado particularmente efectivos para tratar la depresión se puede mencionar la terapia interpersonal, la terapia de grupo y la terapia cognitiva/conductual. La terapia de medicamento antidepresiva combinada con la psicoterapia parece tener mejores resultados que una sola terapia.
Grupos de apoyo: El estrés causado por la enfermedad se puede aliviar al participar en un grupo de apoyo, donde los integrantes comparten experiencias y problemas en común. Ver grupos de apoyo para depresión.
Expectativas (pronóstico): Por lo general, el resultado con el tratamiento es satisfactorio. Aunque la mayoría de los episodios depresivos se pueden tratar efectivamente con medicamentos, psicoterapia o ambos, la depresión es un problema recurrente para muchas personas. Para las personas que han experimentado episodios repetidos de depresión puede ser necesario tratamiento de mantenimiento para evitar recaídas futuras.
Situaciones que requieren asistencia médica: Se debe consultar al médico o al profesional de salud mental si cualquiera de los síntomas interfiere con la capacidad de la persona para desempeñarse. Es especialmente importante consultar al médico si se siente que no vale la pena vivir la vida o si vienen a la mente pensamientos de autodestrucción.
Prevención: Algunos episodios de depresión se pueden evitar mediante el aprendizaje de técnicas de manejo efectivo del estrés; evitar el abuso de alcohol, drogas y cafeína; hacer ejercicio con regularidad y conservar buenos hábitos de sueño. Muchos episodios de depresión no se pueden prevenir. Las recurrencias se pueden prevenir con tratamientos que contemplan medicamentos e intervención psiquiátrica.
Fecha de revisión: 2/17/2002
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Depresión mayor
Definición La depresión mayor es un trastorno del estado de ánimo con sentimientos severos y prolongados de tristeza o síntomas relacionados que dificultan la eficiencia.
En años recientes, se ha aclarado más que la depresión también incluye un desajuste químico muy específico en las áreas del cerebro que son responsables del estado de ánimo y la emoción.
Curso La depresión mayor es una enfermedad que consiste de un solo episodio para cerca de la mitad de las personas que sufren de ella, pero para la otra mitad, es una enfermedad recurrente. Para la mayoría de las personas con depresión recurrente, los síntomas desaparecen completamente entre episodios pero para una tercera parte de las personas con depresión, hay síntomas que persisten entre episodios.
Confrontando la recaída Ya que la depresión mayor es una enfermedad que puede reaparecer, es necesario que el paciente y el terapéuta planeen qué hacer si aparecen señales de una recaída. El plan debe incluir qué síntomas específicos son advertencias y qué medidas inmediatas deben tomarse. Haga un convenio para llamar a su terapéuta de inmediato cuando aquellos síntomas específicos ocurran, y al mismo tiempo aumente la cantidad de estructura diaria y pídale a sus amigos y miembros de familia ayuda momentánea para disminuir el estrés y la responsabilidad.
Información adicional y apoyo Hay varios buenos libros acerca de la depresión mayor y su tratamiento, y varias organizaciones que pueden proporcionar apoyo, consejo e información. Su enfermera puede proporcionarle una lista de estos recursos.
The New York Hospital (El Hospital de Nueva York)Cornell Medical Center (Centro Médico Cornell)Westchester DivisionDepartment of Psychiatry21 Bloomingdale RoadWhite Plains, NY 10605
Para información o referencias, llame al 1-800-796-4797
Derechos de autor © 1996 por El Hospital de Nueva York-Centro Médico Cornell, Departamento de Enfermería Psiquiátrica, revisado 3/96
La «depresión de la tumbona» amenaza las vacaciones
Los psiquiatras austríacos subrayan que mucha gente pone demasiadas expectativas en las vacaciones y no descansa lo suficiente durante el resto del año, por lo que tampoco lo consigue en esos días y las jornadas que pasa fuera del trabajo le aportan nuevo estrés. Según explicó a la prensa Anton Toelk, jefe del instituto de psicoterapia de dicha clínica, resulta imposible recuperar, como muchospretenden en vacaciones, el ocio que no se ha disfrutado durante el resto del año.
Por lo tanto, aconsejan la búsqueda de estrategias para la «mejor época del año» a fin de evitar el estrés, aunque sería exagerado y contraproducente hacerlo con demasiada minuciosidad. Antes de la partida a algún centro turístico, conviene pasar dos días de vacaciones entre las cuatro propias paredes, subraya el experto, y durante las vacaciones uno debería tomarse el tiempo necesario para las ocupaciones preferidas individuales. En general, las mujeres sufren más que los hombres la "depresión de la tumbona", en especial las que tienen que compaginar la vida familiar con la profesional, y les resulta más difícil aún cambiar del trabajo al recreo.
Durante los tiempos en los que está previsto el ocio, las madres a veces no consiguen relajarse del todo porque sienten la responsabilidad permanente de atender a la familia y que los demás descansen, añadió el psicólogo.
http://www.abc.es/canalmujer/estar_bien/index.asp?id=2049
Claves para la Depresion
Cada una de las CLAVES descriptas a continuación pueden mostrar una tendencia al desequilibrio, lo que genera sostener depresiones o una tendencia al equilibrio, que disminuye tal riesgo.
1· Estilo de vidaLos distintos componentes del estilo de vida tienden a mantenerse estables si también se mantienen estables (y restringidas) las modalidades cotidianas. Por lo tanto, si un estilo de vida lleva a enfrentar las situaciones reiteradas de la cotidianeidad de tal manera que se generen pérdidas, lo más probable es que termine generando depresiones.
2· ValoresEl sistema de valores y reglas de cumplimiento de los valores es central en la organización depensamientos asentimientos conductas ---------) que generan y o sostienen depresiones
El modo singular en que están construidos los valores genera las distintas áreas de vulnerabilidad para las depresiones.
El reconocimiento de las propias vulnerabilidades y la flexibilización del sistema de valores permite una mayor resistencia al surgimiento de las depresiones o una resolución más rápida cuando éstas surgen.
Estilo cognitivo
El estilo cognitivo marca los límites en la organización de la experiencia.El pensamiento puede ser detallado ("Cada cosa que hago me sale mal"), o global ("Todo me sale mal").
Las atribuciones pueden ser:• sobre sí mismo: "Yo tengo la culpa de que todo haya salido mal"• a los otros: "Nadie me quiere"• permanentes: "Siempre las cosas me salen mal", "Soy tonta"• temporarias: "Esta vez hice todo mal"
La atención puede ser:• Focalizada: "Sólo puedo pensar todo el día en que ella se fue"• Extensa: "Me siento sólo en el mundo"• Sostenida: "Nunca fui feliz"• Inestable: "No puedo prestar atención a nadie, ni siquiera puedo leer"• Selectiva, sólo atiende a lo negativo: "Desde el momento en que entré noté que todo en la casa andaba mal"
Orientación temporal:
• Hacia el pasado: "Me doy cuenta que hice las cosas mal desde el momento mismo de mi casamiento"• Hacia el presente: "Estoy hecha un desastre hoy"• Hacia el futuro: "Esto no tiene arreglo, de esta no salgo más"
Modalidad de control:• Víctima pasiva de la experiencia / depresiones por no intentar modificar las situaciones.• Control activo / depresiones por intentar controlar todo• A cargo de las situaciones / depresiones por tratar de cambiar lo incambiable.• Control adecuado = Ubicar dónde está el control posible de las dificultades de la situación problema.
Confianza en sí mismo
Aquello que brinda una inmunidad o defensa, hace que uno resulte más invulnerable a la depresión.
El grado de confianza y autovaloración que se logra con la terapia es lo que permite la confianza en sí mismo.
Indicadores del grado de confianza y valoraciones de sí mismo:
Cuando el grado de confianza o la valoración del sí mismo es adecuado, bueno o muy bueno, existe:
1· Capacidad flexible para recuperarse de las pérdidas. Esta capacidad debe evaluarse según la magnitud de la pérdida: divorcio, muerte de un ser querido, alteración corporal, pérdida laboral, etc. Debe incluirse, en la evaluación, tanto la importancia de la pérdida como las expectativas que la rodean. "Yo siempre pensé que íbamos a estar juntos toda la vida" vs. "Mire, yo me vi venir del gerente que me iban a despedir, hace rato que se percibía un cambio en la manera de tratarme."
2· Capacidad de aceptar elogios, reconocimientos y la amistad de otros, como un merecimiento legítimo. Puede evaluarse como una incapacidad relativa, y en este punto necesitar decir, frente a un elogio o un reconocimiento: "No es para tanto", "Tuve mucha suerte" etc."
3· Poder proponerse desafíos personales, imaginarse a sí mismo pudiendo realizarlos y tener éxito. Aceptar que el éxito podrá surgir de merecimientos propios, tales como capacidad de vincularse, planificar, establecer vínculos laborales, intuición, constancia, etc.
4· No sentirse impulsado a realizar acciones no deseadas, ni entrar en situaciones que se rechaza, por el temor a no ser deseado, querido o necesitado. No participar en situaciones o escenas de las cuales no pueda gustarme a mi mismo.
5· Poder admitir los errores propios y poder pedir disculpas por ellos. Sostener, mas allá del reconocimiento de la equivocación cometida, al mismo tiempo: "Me disgusta lo que hice, a pesar de lo cual me gusto a mi mismo."
6· No necesitar aceptar elogios falsos, ni adulación, pudiendo distinguir el aprecio y el sostén provenientes de los vínculos afectuosos de los motivados por la falsedad, la hipocresía o los intereses creados.
7· Rechazar las críticas o los cuestionamientos inmerecidos, ignorarlas totalmente. La capacidad de orientarse frente a las críticas surge de la definición de la propia identidad y de un equilibrio entre la valoración del propio concepto, junto al de los otros. Es importante la valoración adecuada del otro como un crítico pertinente y de una flexibilidad adecuada frente a las exigencias perfeccionistas.
8· Sentir que se cuenta, establemente, con las fuerzas propias, para enfrentar las dificultades. Uno mismo es un miembro valioso del equipo de tareas que enfrenta los inconvenientes.
9· No necesitar expresar, permanentemente, elogios y reconocimientos sobre las propias contribuciones de modo reiterado, subrayando los merecimientos propios por encima de las contribuciones de los demás.
10· Dedicar tiempo y esfuerzo a sostener y construir la propia identidad, valorando los rasgos singulares, únicos y desarrollados con actitud de protección y cuidando los potenciales latentes.
http://www.latinsalud.com/articulos/00146.asp?ap=3
Depresión Postparto III
MARÍA VALERIO
El nivel de renta afecta directamente a los síntomas depresivos que padecen muchas mujeres durante los tres primeros años de vida de sus hijos. Las intervenciones dirigidas a mejorar su estatus económico podrían repercutir directamente en una mejora de sus condiciones de salud mental y, en consecuencia, en las de sus hijos.
Los resultados de un trabajo de la Universidad de Wyoming (Estados Unidos) que acaba de publicar la revista 'American Journal of Public Health' aseguran que aquellas mujeres cuyo nivel de renta estaba por debajo de la línea de la pobreza después de dar a luz eran casi dos veces más propensas que el resto a presentar síntomas de depresión.
Después de analizar los cuestionarios entregados a más de 1.300 mujeres en 10 lugares diferentes de todo el país, el grupo dirigido por el doctor Eric Dearing, experto en Psicología, llegó a la conclusión de que los niveles de ansiedad y depresión podían oscilar al mismo tiempo que se producían cambios en el nivel de ingresos de estas mujeres.
A juicio de los investigadores este hecho es importante debido a que hasta ahora la mayor parte de trabajos sobre este mismo tema se habían limitado a comparar a individuos ricos y pobres, pero apenas existían estudios sobre las osiclaciones que podía experimentar una misma persona a medida que sus ingresos varían.
En este caso, las mujeres más desfavorecidas eran quienes mayores beneficios mentales experimentaban después de un incremento en su nivel de renta.
Sus análisis, llevados a cabo durante tres años consecutivos, anaizaron también los efectos que el estado materno producía en la salud de sus hijos. "Si tenemos en cuenta que en la mayor parte de los hogares de renta baja es la mujer la que sostiene el peso familiar, la salud mental de estas ciudadanas resulta un tema de vital importancia para las políticas de salud pública de cualquier país", explica Dearing.
Después de analizar sus respuestas los autores aseguran que la depresión materna durante los tres primeros años de vida de los hijos puede tener en estos una negativa influencia que afecte a su desarrollo emocional, cognitivo y social durante el resto de su vida.
La solución que proponen no tiene un carácter médico sino que aboga más bien por una mejora de las condiciones de estas madres para proteger el desarrrollo posterior de su descendencia y prevenir al mismo tiempo muchos de los problemas de comportamiento que pueden experimentar los niños que crecen en un ambiente de pobreza.
http://elmundosalud.elmundo.es/elmundosalud/2004/07/29/mujer/1091112766.html
Depresión Postparto II
¿Los cambios de temperamento son comunes después del parto?Después de tener un bebé muchas mujeres tienen cambios de temperamento. Un minuto se sienten felices y el siguiente comienzan a llorar. Pueden sentirse un poco deprimidas, tener dificultad para concentrarse, perder el apetito o descubrir que no pueden dormir bien aún si el bebé está dormido. Estos síntomas usualmente comienzan más o menos a los tres o cuatro días después de haber dado a luz y pueden durar varios días.
Si usted es madre hace muy poco y tiene cualquiera de estos síntomas, tiene lo que se llama "melancolía de la maternidad". La "melancolía de la maternidad" se considera una parte normal de la maternidad temprana y usualmente desaparece a los diez días después del parto. Sin embargo, algunas mujeres tienen síntomas peores o síntomas que duran más. Esto se llama depresión posparto.
¿Qué es la depresión posparto?
La depresión posparto es una enfermedad como la diabetes o la enfermedad del corazón. Puede tratarse con terapia, redes de apoyo y medicamentos tales como antidepresivos. Aquí hay unos síntomas de la depresión posparto:
Pérdida de interés o no disfrutar de la vida Pérdida del apetito Menos energía y motivación para hacer cosas Dificultad para dormir o mantenerse dormida Dormir más de lo usual Llanto aumentado o lloroseo Sentirse sin valor alguno, sin esperanza o demasiado culpable Sentirse agitada, irritable o ansiosa Pérdida o aumento de peso inexplicable Sentir que no vale la pena vivir Pensar en hacerse daño Preocuparse de hacerle daño a su bebé A pesar de que muchas mujeres se deprimen inmediatamente después del parto, algunas mujeres no se sienten "por el suelo" sino hasta después de varias semanas o meses. La depresión que ocurre dentro de los seis meses después del parto puede ser depresión posparto.
¿A quién le da depresión posparto?La depresión posparto es más probable si usted ha tenido alguno de lo siguiente:
Depresión posparto previa Depresión no relacionada con el embarazo Síndrome premenstrual (SPM) severo Dificultades en el matrimonio Pocos miembros de familia o amigos con quién hablar o de quién depender Eventos estresantes en la vida, durante el embarazo, o después del parto.
¿Por qué a las mujeres les da depresión posparto?
La causa exacta se desconoce. Los niveles hormonales cambian durante el embarazo e inmediatamente después del parto. Esos cambios hormonales pueden producir cambios químicos en el cerebro que juegan un papel clave para causar la depresión.
Sentirse deprimido no significa que usted es una mala persona, o que usted hizo algo mal, o que usted hizo que esto le ocurriera.
¿Cuánto tiempo dura la depresión posparto?
Es difícil decirlo. Algunas mujeres se sienten mejor en un par de semanas, pero otras, se sienten deprimidas o como que "no son ellas mismas" durante muchos meses. Las mujeres que tienen síntomas más severos, o depresión, o que han tenido depresión en el pasado puede que se demoren más en mejorarse. Tan solo recuerde que hay ayuda disponible y que puede mejorarse.
¿Qué tipo de tratamientos ayudan con la depresión posparto?
La depresión posparto se trata de manera muy similar a cualquier otra depresión. La asesoría sicológica de apoyo ("terapia hablada") y los medicamentos pueden ayudar.
¿Si estoy lactando (amamantando) puedo tomar un antidepresivo?Si usted toma un medicamento antidepresivo éste va a pasar a la leche materna. Hable con su médico acerca de los riesgos de tomar un antidepresivo mientras está lactando. Su médico puede decidir qué medicamento usted puede usar mientras está lactando a su bebé.
¿Qué puedo hacer para ayudarme?
Si usted ha dado a luz recientemente y se siente triste, melancólica, ansiosa, irritable, cansada o si tiene cualquiera de los otros síntomas aquí mencionados, recuerde que hay muchas otras mujeres que han tenido la misma experiencia. Usted no está "perdiendo la cabeza" o "enloqueciendo" y no debería sentir que simplemente tiene que sufrir. Aquí hay algunas cosas que usted puede hacer y que han sido útiles para otras madres con depresión posparto:
Busque a alguien con quien hablar y háblele acerca de sus sentimientos. Entre en contacto con personas que le pueden ayudar con el cuidado de los niños, las labores domésticas y a hacer mandados. Esta red de apoyo social le ayudará a encontrar tiempo para sí misma de modo tal que usted pueda descansar. Busque tiempo para hacer algo para sí misma; aunque sólo se durante 15 minutos al día. Trate de leer, hacer ejercicio (caminar es bueno para usted y fácil de hacer), tomarse un baño en tina o meditar. Lleve un diario. Cada día escriba sus emociones y sentimientos como una manera de "desahogarse". Una vez que usted se empiece a sentir mejor puede releer su diario; esto la ayudará a darse cuenta de cuan mejor está ahora. Aunque solo pueda completar una cosa en un día cualquiera esto es un paso en la dirección correcta. Habrá días en los cuales no podrá hacer nada. Trate de no ponerse de mal genio con si misma cuando esto le suceda. Es aceptable sentirse abrumada. El nacimiento de un bebé trae muchos cambios y la maternidad es un reto. Cuando usted se siente extraña estos cambios pueden parecerle demasiado con qué lidiar. No se espera que usted sea una "super madre". Sea honesta cerca de cuánto puede hacer y pídale a la gente ayuda. Busque un grupo de apoyo en el lugar donde vive o entre en contacto con una de las organizaciones anotadas abajo La pueden poner en contacto con gente que vive cerca de usted que tiene experiencia con la depresión posparto. Hable con su médico acerca de cómo se siente. Él o ella podría ofrecerle asesoría sicológica y medicamentos, o solamente ésto último, que le podrían ayudar.
Otras organizacionesPostpartum Education for Parents (Educación posparto para padres)http://www.sbpep.orgP.O. Box 6154Santa Barbara, CA 93160
Postpartum Support International (Apoyo internacional posparto)http://www.postpartum.net927 N. KelloggSanta Barbara, CA 93111805-967-7636 Fax: 805-967-0608 Revisado/Actualizado: 07/04Creado: 07/04
Este artículo provee un resumen del tema y puede que lo explicado no les afecte a todos. Hable con su médico de familia para averiguar si esta información es útil para usted y para aprender más acerca del tema.
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La Depresión Postparto I
Muchas mujeres se entristecen después del parto, se sienten débiles, y no hay forma de que disfruten verdaderamente de su nuevo bebé. Esto se llama depresión postparto o babyblues.
Las causas de esta condición son muy variadas y de hecho no se han podido detectar con seguridad. Se ha especulado que puede tener un origen hormonal, pues después de dar a luz el nivel de progesterona baja notablemente y esto puede producir los cambios de humor, de metabolismo, cansancio y demás síntomas de la depresión.
De la misma manera, podría ser un desajuste en los neurotransmisores del sistema nervioso, o incluso podría tener un origen genético. Los estudios se han inclinado por la búsqueda en el campo biológico, pero no hay nada definitivo, lo que se sabe es que para algunas mujeres el parto resulta traumático.
Ahora bien, los síntomas si están bien reconocidos, por lo que se sabe cuándo es momento de preocuparse. Si la sensación de tristeza dura más de dos semanas, se hay desórdenes en el dormir (ya sea insomnio o exceso de sueño), existe un fuerte sentimiento de culpabilidad, la madre rechaza al bebé, o siente pánico, llora sin razón aparente, y muestra agresividad injustificada, definitivamente hay depresión y urge la visita a un médico.
La depresión postparto tiene niveles. Cuando se presentan algunos de los síntomas, pero se quitan en menos de dos semanas, es mejor llamarla tristeza postparto, y no tiene concecuencias serias. Pero, si por el contrario, las alertas persisten e incluso se agraban con tendencias al aislamiento, o inquietudes suicidas, se le conoce como depresión.
En caso de que sea la depresión postparto, ésta puede ser tratada con terapia o incluso con medicamentos antidepresivos, y por lo general es una condición que se supera.
Esta dolencia debe ser considerada seriamente, pues puede desarrollar en la mujer tendencias suicidas, provocar alucinaciones, e incluso llegar a derivar en una psicosis puerperal, la cual es una alteración mental que obliga a la hospitalización, y es muy grave.
El nivel leve o tristeza ataca a un 80% de las mujeres, y dura de dos días a dos semanas. Es el período que llamamos de ajuste para que la madre adopte sus nuevas responsabilidades y se acostumbre al bebé.
Pero volviendo a la depresión postparto, hay mujeres que se encuentran en riesgo de sufrirla, aunque debido a la falta de conclusiones, no se puede prevenir del todo. Sólo se sabe que la mayoría de las mujeres que han sufrido esta dolencia, se caracterizan por haber tenido un parto difícil, un embarazo peligroso, carecer del apoyo familiar o de la pareja, no desear al bebé, e incluso por baja autoestima e historial depresivo.
Cuando se tiene depresión postparto es bueno reconocerla a tiempo para no permitir que se agrave. Para esto hay varias medidas que puedes tomar para tratar de controlarte y sentirte contenta.
Primero, no te obligues a nada. Si bien, el bebé demanda tiempo y cuidados no debes dejar de tomar las cosas con calma ni sentirte presionada. Poco a poco se irán acoplando y de eso debes estar conciente. Ádemás, no dejes que la información que te dan otras pesonas te abrume, sigue las indicaciones del médico, del pediatra, pídele ayuda a tu madre o a tu compañero o incluso a una amiga, pero no dejes que controlen tu vida.
Cómo el bebé se despierta a deshoras, eso te cansará mucho y estarás ya cansada por el esfuerzo del parto, por eso es aconsejable que acomodes tu sueño a las horas de dormir del bebé, así descanasarás bastante. Luego, no te reprimas si deseas llorar, hazlo. Los sentimientos acumulados provocan explosiones posteriores no agradables.
Por último, levántate tú misma la moral. Trata de sentirte mejor contigo misma, date baños de relajamiento, busca un régimen de ejercicios que te ayuden a recuperar la línea, compra ropa nueva, haz planes con tu nuevo bebé a futuro, habla mucho con él, conversa y cuéntale lo que quieras. Y sobre todo no te obligues a hacer algo que no quieres.
El exceso de presión, el querer ser la mamá perfecta pueden hacerte muy vulnerable. Tus miedos y dudas son normales, simplemente trata de no dejar que ellos tomen el control, y no temas buscar ayuda. La que mejor sabe qué tan deprimida eres tú, sólo tú puedes saber realmente cuando se te está yendo de las manos y necesitas ayuda profesional. No temas buscarla, pues no eres la única, ni eres una mala madre, simplemente requeieres de un apoyo para entender y adoptar tu nueva vida.
Ser madre puede ser lo más maravilloso del mundo, pero para eso hay que tener la actitud, la disposición y el ánimo. No es tu culpa sufrir la depresión, sólo requieres el tratamientyo y verás que pronto estará todo bien.
http://www.solonosotras.com/archivo/14/mater-mater-200701.htm
El verano influye en la aparición de ciertas patologías psiquiátricas, tales como la depresión
[2/8/2004]
El director de la unidad de hospitalización psiquiátrica del Hospital San Juan de Dios de Santurce (Vizcaya), José María Galletero, puso ayer de manifiesto que la sensibilidad de algunas personas a los cambios climáticos influye en la aparición de algunas patologías psiquiátricas en verano.
El especialista señaló que la depresión veraniega, el aumento de suicidios o los trastornos del sueño figuran como algunas de las patologías más comunes en época estival en personas consideradas «metereosensibles».
Las alteraciones en la salud de las personas como consecuencia de cambios estacionales y climáticos se producen en ocasiones por «una excepcionalidad verdadera» y en otras por la modificación de hábitos en la población, sobre todo, en la época de verano, explicó el experto.
Entre las patologías citadas, la «depresión veraniega» es considerada por el doctor Galletero «una variante del trastorno afectivo estacional menos frecuente». Sin embargo, un estudio efectuado en Manhattan señala que, al menos, un 30 por ciento de la población sufre trastornos de este tipo. El trastorno afectivo estacional es una forma de depresión más frecuente en los meses de otoño e invierno y está desencadenado, de alguna manera, por la respuesta del cerebro a la disminución de la exposición a la luz natural.
--------http://www.psiquiatria.com/noticias/depresion/diagnostico/18382/
La depresión afecta a los hijos de emigrantes.
[3/8/2004]
El alto nivel de migración registrado en los últimos años en el Ecuador, ha desencadenado la separación de familias enteras, y los más perjudicados han sido los niños.
Los padres abandonan su país natal y dejan a sus hijos a cargo de los abuelos, tíos y hasta vecinos. Esta situación determina que se altere el comportamiento del niño desde varios puntos de vista, hasta llegar al más característico que es la depresión. Según la médico familiar, docente de la Universidad Católica del Ecuador, Carmen Cabezas, la depresión es una enfermedad que altera el estado de ánimo de la persona, en donde confluye la extrema tristeza, la apatía y cambios notables de comportamiento.
Debido a que la cultura latina valora especialmente los lazos familiares y grupales, los migrantes se encuentran en una situación de lejanía con respecto a sus familiares y amigos, y por lo tanto pueden ser más propensos a sufrir depresión.
"Es tan importante la presencia de los padres en el desarrollo formativo de sus hijos, que cuando se presenta la ausencia de ellos, el niño tiende a demostrar actitudes extrañas a las que tenía cuando estaba con sus progenitores".
Es fundamental, entonces, comentó la Dra Cabezas, adaptarle al niño a la no presencia de sus padres, incluso guiar a la gente que se queda en manos de los chicos, para que ellos le den el debido cuidado y desarrollo educativo. "Si es necesario se debe acudir a centros de ayuda en donde existan especialistas en el tema".
Consecuencias de un niño no atendido
El actuar de un niño de padres migrantes indebidamente cuidado por terceras personas puede variar y presentarse de distintas formas, según la médico Familiar.
El niño puede volverse agresivo en su casa, con sus amigos. Al ser incomprendido puede llegar a independizarse de forma indebida, es decir se acoje a un tipo de libertinaje, más no de libertad. El menor hace lo que el quiere porque no hay quien le oriente. Ya en la etapa de la adolescencia tiende a crear pandillas. Empieza a refugiarse en el alcohol, en el tabaco y en otros vicios que perjudicarán su salud física y mental.
El cuerpo y la mente trabajan de manera diferente en una u otra persona; pero entre los factores que pueden ocasionar depresión se encuentran: antecedentes de depresión en la familia, historias previas de depresión antes de migrar, enfermedades físicas y otros trastornos como pensamientos negativos sobre uno mismo.
Es necesario considerar las principales y frecuentes situaciones que ocurren en las depresiones infantiles, como las situaciones de pérdida específicas de personas (duelos y separación), de animales, de cosas (juguetes, computadores, etc.), en relación a personas individuales como rechazo y expulsión de grupo, deterioro de la estima en ambientes académicos, en círculo de amistades, en el seno de la familia.
¿Qué síntomas presenta un niño con depresión?
Según la Academia Americana de Psiquiatría de la Niñez, la depresión en los niños se puede identificar por los siguientes síntomas, algunos similares a los del adulto deprimido:
- Quejas frecuentes de enfermedades físicas. Ejemplo: Dolor de cabeza o de estómago. - Pensamientos o expresiones suicidas o actuaciones autodestructivas. - Sentimientos de desesperanza. -Tristeza persistente, lloriqueo y llanto excesivo. - Sensación de aburrimiento persistente y falta de energía. - Pérdida de interés en sus actividades preferidas; o incapacidad para disfrutar de ellas. - Alteración en los patrones de comer y de dormir. - Pobre concentración. -Problemas para relacionarse con sus pares y familiares. - Deterioro en los estudios y ausencias frecuentes de la escuela. - Aislamiento social, comunicación pobre. - Hablar de o tratar de escaparse de la casa. - Alta sensibilidad al fracaso y al rechazo. - Ataques de rabia u hostilidad persistente. - Baja estima y sentimientos de culpabilidad
Es sumamente indispensable que los padres y los adultos relacionados con el niño conozcan esta sintomatología, lo que indudablemente da la posibilidad de una intervención temprana. (PTV)
http://www.psiquiatria.com/noticias/depresion/diagnostico/18401/
Síndrome de cansancio crónico
Bibliomed, 6 de agosto.- Aunque a veces está emparentada con la depresión, el síndrome de cansancio crónico es una enfermedad con mayor cantidad de manifestaciones somáticas, que llevan a los pacientes a verse incapacitados de realizar cualquier actividad cotidiana.
El cansancio crónico es una enfermedad padecida por cada vez más personas, y si bien su diagnóstico suele confundirse con el de depresión simple, la diferencia consiste en que el síntoma predominante es el cansancio constante y las alteraciones del ánimo.
Las características principales de esta enfermedad son el sentimiento de sufrimiento constante, la rápida fatigabilidad, la reducción de la iniciativa y la pérdida de interés en realizar hasta las actividades más cotidianas, hasta sentir la incapacidad de afrontar cualquier suceso por mínimo que sea.
Los síntomas predominantes de esta afección son tanto psicológicos como somáticos, ya que si bien existe un cansancio subjetivo, existe también un agotamiento físico real que produce la disminución del rendimiento en todas las actividades diarias.
En las últimas investigaciones realizadas en Europa, se concluyó que el 3 por ciento de la población de ese continente sufre de cansancio crónico, de los cuáles el 90 por ciento son mujeres, y el 50 por ciento también padecen depresión. Además, otros síntomas recurrentes en la población investigada fueron trastorno del sueño, del apetito y disforia.
Se cree que uno de los factores desencadenantes de la enfermedad puede ser de origen inmunológico, ya que cuando existe una alteración en los linfocitos, uno de los afectados es el humor, y a su vez cuando la persona está deprimida, bajan los niveles de defensas, por lo que se convierte en un círculo vicioso.
Los pacientes con esta enfermedad son personas que se caracterizan por evitar constantemente hacer cosas, decisión fundada en la imagen de incapacidad que tienen de ellos mismos, tomando como solución el descanso constante. Además viven en una autocrítica permanente y obsesiva, sumado al sentimiento de rabia y angustia que les provoca el verse incapacitados para realizar cualquier cosa, incluso las más cotidianas.
En este sentido, lo subjetivo de esta enfermedad hace que la misma se perpetúe y se retroalimente, porque existe en estos pacientes una lucha interna entre su sentimiento de debilidad y una actitud rígida que los hace esforzarse para no demostrar esa debilidad, lo que los lleva a sentir mayor malestar y frustración.
Por Laura Zittermann
Dieta contra la Depresión II
¿Cuáles son las consecuencias de no apegarse a esta alimentación? Una dieta desequilibrada o rica en grasas animales no sólo produce cansancio y obesidad, sino que hace trabajar al máximo los órganos que procesan esos alimentos, repercutiendo en las restantes funciones vitales. Por eso recomendamos una rutina semanal de alimentos que puede mejorar tu estado de ánimo en cuestión de un mes preparada por el Dr. Gerardo Griñana, experto en nutrición y creador de distintas terapias naturales para optimizar el estado de ánimo en casos depresivos.
LUNES
Desayuno:
Jugo de Frutas, Té relajante, dos rebanadas de pan integral tostado con mermelada y margarina
Comida
Ensalada, arroz con verduras (si usas arroz integral mejor), queso fresco
Cena
Fruta, tortilla de huevo con perejil (hazlo con dos claras y una sola yema), yogur sin grasa
MARTES
Desayuno
Jugo de verduras (zanahoria, tomate y apio). Una naranja.
Comida
Ensalada verde, dos rebanadas de filete de pescado a la plancha, fruta.
Cena
Espinacas con yogur sin grasa y cebollín. Fruta.
MIÉRCOLES
Desayuno
Repite el lunes.
Comida
Ensalada verde, un cuarto de pollo asado y sin piel.
Cena
Frutas, sopa de verduras, leche descremada
JUEVES
Desayuno
Jugo de verduras, leche descremada y dos panes tostados con mermelada (sin margarina)
Comida
Lentejas, pescado a la plancha.
Cena
Fruta, espárragos con aderezo bajo en calorías, galletas saladas
VIERNES
Desayuno
Repite el del jueves
Comida
Tortilla española (con mucha cebolla y papa, usando el menor npúmero de yemas posible). Verduras al vapor
Cena
Verduras crudas (zanaoria, pepinos y espinaca), yogur con fruta picada
SÁBADO
Desayuno
Jugo de frutas, pan tostado con queso fresco, café descafeinado
Comida
Ensalada verde, pasta hervida con salsa de tomate, queso fresco
Cena
Crema de zanahoria, fruta (de preferencia pera, p´látano y mandarina o similares), leche descremada
DOMINGO
Desayuno
Jugo de frutas, tortilla de huevo con perejil y pan tostado
Comida
Filete de pescado al horno con tomate, papa al horno con yogur y cebollín
Cena
Alcachofas al horno con vinagreta, agua mineral con jugo de limón
Finalmente, toma en cuenta que debes beber agua natural entre las comidas, y no durante las mismas. El agua con los alimentos diluye los jugos gástricos y hace la digestión más difícil. Cuando se incluye fruta en la cena, cómela antes que los demás alimentos, ya que esto predispone al organismo para una mejor labor digestiva.
Ante problemas de ansiedad, agitación nerviosa o depresión, puedes recurrir a numerosas plantas medicinales que encontramos en los mercados y tiendas naturistas. El uso recomendado va de uno a tres meses, que es lo que toma el cuerpo en acostumbrarse al efecto relajante de las hierbas.
Albaca.- En estado fresco es un ecelente condimento de cocina, pero en infusión se convierte en un gran tranquilizante y regulador del sistema nervioso. Para estados nerviosos en general se aconseja tomar una infusión (té) con tres partes de albaca, una de salvia y dos flores de manzanilla por taza, tres veces al día.
Tila.- Es de sobra conocido el efecto de la tila en los casos de tensión nerviosa (al igual que el azar). Sin embargo, la propiedad real en esta planta es la flor y no la hoja, por lo que debes verificar que estés comprando algo que realmente va a funcionarte. Puedes mezclar dos pizcas de tila y dos de azar en una infusión, y tomarla dos veces al día.
Valeriana.- La menos popular de las indusiones, debido a que produce un olor desagradable. No obstante, su eficacia es un aliado invaluable para tratamientos de relajación. Puedes mitigar su aroma añadiéndole un poco de albaca al prepararla. Toma dos o tres tasas durante el día.
LAS VENTAJAS DE RESPIRAR BIEN
En los estados de ansiedad y depresión, es común que se altere con frecuencia el proceso respiratorio, dando lugar a sensaciones de asfixia, taquicardia y dificultad en general para una respiración relajada. Por eso es necesario que conozcas el proceso para oxigenar tu organismo con eficacia a través de algunos consejos prácticos. Por "respirar bien" no nos referimos en ningún momento a forzar tu respiración, o a llenar tus pulmones en extremo. Al inhalar, retén la respiración duante algunos segundos. Exhala muy despacio, teniendo en cuenta que tanto la inhalación como la exhalación deben realizarse a través de las fosas nasales (respirar por la boca es una costumbre pésima). Debes evitar las inhalaciones bruscas, y procura que respondan a una acción regular y continua.
Se recomienda practicar cinco respiraciones completas tres veces al día (por la mañana, por la tarde y por la noche), mediante estos ejercicios:
1.- De pie o sentado, con la espalda en posición vertical, inhala firmemente por las fosas nasales, llenando primero la parte inferior de los pulmones, lo que consigues poniendo en juego el diafragma.
2.- Llena a continuación la región media de los pulmones, levantando las costillas inferiores, esternón y pecho.
3.- Prosigue con la parte alta de los pulmones levantando el pecho y las costillas superiores.
4..- Contrae ligeramente la parte inferior del abdómen, prestándole apoyo a los pulmones.
Al final de la inhalación convien levantar de vez en cuando los hombros, para que permitas que el aire pase libremente a los lóbulos superiores de los pulmones. En un principio puedes encontrar dificultad para dominar la respiración completa, pero lo lograrás al cabo de la práctica, una vez que aprendas a conducir el movimiento de tu cuerpo a voluntad. Aplica los conocimientos diversos de la herbolaria, la dieta baja en grasas y las respiración, y descubrirás que no es difícil sobreponerse a las depresiones ocasionales.
Juan Antonio Sempere / articulista de la revista Men´s Health
Dieta contra la Depresión I
Los psicólogos asocian estas bajas de ánimo principalmente con el regreso a la normalidad luego de las vacaciones, y han observado que el proceso tiende a repetirse durante el otoño (después de las vacaciones veraniegas). Los trastornos que puedes manifestar en esta época comienzan con una ligera depresión y evolucionan hasta una caída del tono vital. En casos más serios, la ansiedad termina por hacer presa de la persona y su salud física muestra los estragos a través de desórdenes gastrointestinales y baja de las defensas en el organismo.
Por fortuna, la solución no siempre está en manos de un médico. En cuanto empieces a manifestar el decaimiento de estas fechas, puedes recurrir a medios naturales para superarlo. La medicina natural ha demostrado la eficacia de ciertos alimentos y sustancias que influyen de modo determinante en el combate contra la depresión. Así que revisa este artículo, checa tu despensa y "ármate" con los productos necesarios para regresar tu mente y cuerpo a la disposición y alegría de tus días libres.
ALIMENTANDO EL ÁNIMO
La alimentación de las personas sujetas a estados de ansiedad y depresión o que manifiestan una baja del tono vital, debe atender a ciertas consideraciones generales. Así, un régimen alimenticio a base de verduras, carnes de ave, pescados, hortalizas y frutas, ofrece varias ventajas, ya que no sólo elimina toxinas y permite un mejor funcionamiento de los órganos que intervienen en la digestión, sino que significa un aporte de energía vital. Los cereales (maíz, arroz, trigo, avena, cebada), las legumbres (garbanzos, lentejas y frijoles cocinados sin grasas) y los lácteos (leche, quesos frescos) han de estar presentes en la dieta. Toma en cuenta que estos alimentos son simple y sencillamente la base de una alimentación sana. Apegarte a este régimen es sólo el primer paso para prevenir el dacaemiento, pero puedes sumar ciertos alimentos clave para esos casos específicos de la depresión.
En particular, para quienes padecen ansiedad o estrés, los vegetales crudos o las verduras están especialmente indicados. Un caldo de lechuga es considerado como uno de los mejores relajantes naturales, por ejemplo. No así las proteínas de origen animal, que debes limitar en la medida de lo posible. es por eso que un régimen antidepresivo contiene carnes de ave como el pavo y el pollo, así como distintas variedades de pescado. Todos estos alimentos aportan porteína animal, pero en una variedad y concentración que facilitan su asimilación en el organismo. Queda prohibido el consumo de sustancias excitantes (café con cafeína, algunas variedades de té y bebidas alcóholicas), el tabaco y las especias fuertes. Entre estas últimas, las responsables por debilitar el estado de ánhimo a través de la dieta son la pimienta, la mostaza picante y el chile en polvo. Los médicos hoy dan por asentado que una fácil digestión es la puerta hacia un relajamiento físico total, por lo que debes evitar los elementos que rompan con la armonía de tu estómago.
Formulas para prevenir la depresión
La complejidad del trastorno depresivo requiere de un abordaje multifactorial. Generalmente requerirá de una psicoterapia y del antidepresivo adecuado. A todo ello habrá que añadir unos cambios de vida. No existe por tanto la pastilla para la depresión. Ni el tipo de psicoterapia perfecta para esa depresión, ni unos cambios vitales frutos de la propia voluntad. Si la depresión se pudiera resolver con propósitos personales o con poner voluntad, nadie padecería depresión...porque nadie quiere sufrir. La combinación de estos tres aspectos van a garantizar la resolución de este trastorno. Hay una influencia externa que posibilita la depresión, hay en ocasiones una base o predisposición genética y hay sobretodo un yo interno. Esta instancia intermedia, la estrictamente psíquica, modificada adecuadamente, neutralizará el factor exógeno y el factor endógeno. ========================================
FORMULAS PARA PREVENIR LA DEPRESIÓN
1) Potenciar la vida social. Es de gran ayuda disponer de dos o tres amigos con quien mantener conversaciones sobre sentimientos y emociones. 2) Pasear y estar al aire libre. Deleitarse con la luminosidad del dia. 3) Saber mantenerse ocupado. No abandonar las motivaciones y las actividades que siempre nos han interesado. 4) Respetar el horario de dormir. Acostumbrar a nuestro cerebro a las mismas horas de sueño. Ir a dormir y despertarnos siempre a la misma hora.
CONSEJOS UTILES
Coja la carretera. U otro camino no importa, pero salga de donde esta y muévase. Si hace ejercicio las probabilidades de que se libre de la depresión en 3 a 5 semanas son de buenas a excelentes. Lose estudios son inequívocos al respeto. Cuando menos activo sea mas deprimido se sentirá. Mas de una docena de estudios demuestran que la mayoría de las personas intensamente deprimidas que comenzaron a practicar ejercicio mejoraron tanto como las que iniciaron una psicoterapia clásica. El ejercicio que se recomienda es una hora diaria de caminata rápida. Levantase para contemplar el amanecer. Algunos estudios muestra que aproximadamente el 60% de las personas deprimidas que se priva del sueño de una noche con siguen burlar sus síntomas. Si utiliza la privación de sueño durante de mas de 1 o 2 noches por semana, los efectos estimulantes de esta medida disminuirán significativamente. Cultive la amistad. La capacidad de desarbolar y mantener relaciones intimas y gratificantes con otras personas es la habilidad de supervivencia de los noventas. Estas relaciones son vitales para la salud. Comprenda que ser requiere tiempo y esfuerzo para establecer relaciones especiales. Haga todo lo posible por desarrollar las habilidades necesarias para establecer buenas relaciones con los demás. Esto incluye aprender técnicas de comunicación, mejorar la autoestima y tomarse tiempo para estar con la gente. Sepa que acción equivale a poder. Hablar de los miedos y de la ira reprimidos puede resultar útil pero en general no basta para combatir la depresión. Sin embargo, emprender una acción positiva genera energía, lo cual conduce a una sensación de poder y control. Se sugiere acciones rituales (por ejemplo, quemar una lista de preocupaciones) y acciones reales (por ejemplo, volverse organizado o dormir lo suficiente, como modos de convertir los sentimientos molestos en acción positiva. Mande paseo a su critico interno. ¿Tiene una vocecita interior que insiste en que nada de lo que hace esta bien? ¿Qué nunca conseguirá lo que quiere? Mas que intentar que desaparezca –algo que nunca ocurre-, cambie su respuesta a esa voz. En lugar de creer lo que le dice, repódale: <
Una estrategia clave para deshacerse de esta clase de pensamientos negativos e incorrectos es generar múltiples explicaciones para los acontecimientos importantes. Considere una variedad de posibilidades y espere haber los hechos. Eso, al menos, le permitirá afrontar la realidad. Evite el pensamiento todo o nada. ¿Obtiene un 6 en un examen y lo considera un fracaso? ¿Lo excluyeron de una promoción en el trabajo y se siente un perdedor? Si es así, usted tiende haber las cosas en blanco y negro, con poco o nada de grises en franja intermedia. Pocas cosas en la vida son tan extremas. Las personas deprimidas tienden a tener una baja tolerancia a la frustración. Quieren respuestas inmediatas y claridad inmediata. Por lo general, han aprendido a ser así. Y esta es la razón por la cual se deprimen, porque las elecciones de la vida raras veces son claras y con mucha frecuencia resultan ambiguas. Una estrategia clave para evitar la depresión es aprender a reconocer incertidumbres de la vida y a vivir con ellas.
Xavier Conesa. Carme Serrat. Dolors Padilla. Montse Regalado


