Y si el mal que sientes viniera porque miras atras...
"Ni el futuro ni el pasado existen, y no se puede propiamente decir: hay tres
tiempo: pasado, presente y futuro; Más bien, en propiedad debería afirmarse: los
tiempos son tres: un presente de lo pasado, un presente de lo presente, un
presente de lo futuro. En efecto, estos tiempos son una especie de trinidad en
el Alma y yo no los veo fuera de ella, donde el presente de lo pasado es el
recuerdo, el presente de lo presente el momento, y el presente de lo porvenir la
espectativa "


San Agustín
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miércoles, 14 de enero de 2009

Síndrome de cansancio crónico

Una enfermedad que va en aumento

Bibliomed, 6 de agosto.- Aunque a veces está emparentada con la depresión, el síndrome de cansancio crónico es una enfermedad con mayor cantidad de manifestaciones somáticas, que llevan a los pacientes a verse incapacitados de realizar cualquier actividad cotidiana.
El cansancio crónico es una enfermedad padecida por cada vez más personas, y si bien su diagnóstico suele confundirse con el de depresión simple, la diferencia consiste en que el síntoma predominante es el cansancio constante y las alteraciones del ánimo.
Las características principales de esta enfermedad son el sentimiento de sufrimiento constante, la rápida fatigabilidad, la reducción de la iniciativa y la pérdida de interés en realizar hasta las actividades más cotidianas, hasta sentir la incapacidad de afrontar cualquier suceso por mínimo que sea.
Los síntomas predominantes de esta afección son tanto psicológicos como somáticos, ya que si bien existe un cansancio subjetivo, existe también un agotamiento físico real que produce la disminución del rendimiento en todas las actividades diarias.
En las últimas investigaciones realizadas en Europa, se concluyó que el 3 por ciento de la población de ese continente sufre de cansancio crónico, de los cuáles el 90 por ciento son mujeres, y el 50 por ciento también padecen depresión. Además, otros síntomas recurrentes en la población investigada fueron trastorno del sueño, del apetito y disforia.
Se cree que uno de los factores desencadenantes de la enfermedad puede ser de origen inmunológico, ya que cuando existe una alteración en los linfocitos, uno de los afectados es el humor, y a su vez cuando la persona está deprimida, bajan los niveles de defensas, por lo que se convierte en un círculo vicioso.
Los pacientes con esta enfermedad son personas que se caracterizan por evitar constantemente hacer cosas, decisión fundada en la imagen de incapacidad que tienen de ellos mismos, tomando como solución el descanso constante. Además viven en una autocrítica permanente y obsesiva, sumado al sentimiento de rabia y angustia que les provoca el verse incapacitados para realizar cualquier cosa, incluso las más cotidianas.
En este sentido, lo subjetivo de esta enfermedad hace que la misma se perpetúe y se retroalimente, porque existe en estos pacientes una lucha interna entre su sentimiento de debilidad y una actitud rígida que los hace esforzarse para no demostrar esa debilidad, lo que los lleva a sentir mayor malestar y frustración.

Por Laura Zittermann