Y si el mal que sientes viniera porque miras atras...
"Ni el futuro ni el pasado existen, y no se puede propiamente decir: hay tres
tiempo: pasado, presente y futuro; Más bien, en propiedad debería afirmarse: los
tiempos son tres: un presente de lo pasado, un presente de lo presente, un
presente de lo futuro. En efecto, estos tiempos son una especie de trinidad en
el Alma y yo no los veo fuera de ella, donde el presente de lo pasado es el
recuerdo, el presente de lo presente el momento, y el presente de lo porvenir la
espectativa "


San Agustín
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miércoles, 14 de enero de 2009

La depresión: armas para vencerla

La depresión es una enfermedad cada vez más frecuente -actualmente a 1 de cada 20 personas- sobre todo en las mujeres.
Hace unos meses la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que la depresión se convertirá en el año 2020 en la segunda causa de incapacidad en el mundo detrás de las enfermedades isquémicas, mientras que en el año 2000 ocupaba el cuarto lugar.

Las causas de los trastornos depresivos generalmente incluyen una combinación de factores genéticos, psicológicos y ambientales.

El primer paso para recibir un tratamiento adecuado para la depresión consiste en un examen médico. Ciertos medicamentos, así como algunas enfermedades, por ejemplo infecciones vitales, pueden producir los mismos síntomas que la depresión. El médico debe descartar esas posibilidades por medio de un examen físico, entrevista del paciente y análisis de laboratorio.

Armas para vencerla
MedicamentosEntre los medicamentos antidepresivos utilizados se encuentran los "inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina" (ISRS) que son medicamentos nuevos, los tricíclicos y los "inhibidores de la monoaminoxidasa" (IMAO). Generalmente la dosis se debe ir aumentando hasta que la medicación es efectiva.
Por lo general, el efecto terapéutico completo de los medicamentos antidepresivos no se observa inmediatamente. Es importante seguir tomando el medicamento hasta que éste tenga oportunidad de actuar en el organismo.

Terapia naturista
En los últimos años, el uso de hierbas para el tratamiento tanto de la depresión como de la ansiedad ha generado un gran interés.

Psicoterapias
Actualmente son dos las psicoterapias más empleadas para superar la depresión a corto plazo. Por un lado, están las terapias dinámicas que ayudan al paciente a resolver sus conflictos internos.
Y por otro, se encuentran las terapias cognitivo-conductuales que ayudan a los pacientes a cambiar los estilos negativos de pensamiento y comportamiento que se asocian con la depresión.
Estas terapias a menudo se reservan para casos en que los síntomas depresivos han mejorado bastante. Para obtener mejores resultados, sobretodo en los cuadros depresivos severos por lo general requieren medicamentos, junto con, o antes de, una psicoterapia.
Por otra parte, la pauta que combina fármacos y psicoterapias ha resultado muy eficaz en el tratamiento de la depresión.
Sin embargo, lo mejor para atajar la depresión es la prevención.

Ayudándose uno mismo
Es importante ser consciente de que las maneras negativas de ver las cosas son parte de la depresión. Asimismo, el enfermo debe fijarse metas realistas, tomando en cuenta la depresión. Tratar de estar acompañado y de confiar en alguna persona; siempre es mejor que estar solo y no hablar con nadie. Tomar parte en actividades que le ayuden a sentirse mejor. No rendirse si su estado de ánimo no mejora de inmediato. Dejarse ayudar por sus amigos y familiares.

Cómo prevenir la depresiónLa estrategia preventiva se sintetiza en tres tipos: Prevención primaria que trata de evitar nuevos casos de depresión; Prevención secundaria, consiste en evitar agravamiento, recaídas y recurrencias, y finalmente la prevención terciaria, enfocada como la prevención del suicidio y de la cronicidad.

Centrándonos en la prevención primaria podemos diferenciar las medidas generales y las medidas individuales. Medidas generales orientadas a la educación familiar y social (prevención familiar; autoestima familiar y escolar, y aprendizaje de autocontrol), política social (apoyo social y emocional a toda la población) y acción sanitaria (supresión del consumo abusivo de alcohol y drogas).

Medidas individuales:-
Tratar de mantener unos niveles adecuados de autoestima;
- Educar la capacidad de autocontrol para poder afrontar los momentos de estrés mediante el pensamiento y la acción;
- Capacidad de superación en los infortunios naturales mediante la desdramatización y el sentido del humor;
- Tratar de desconectar de la vida laboral mediante la práctica de algún hobby, actividad recreativa, intelectual o cultural;
- Dedicar el tiempo suficiente a relacionarse con los demás, ya sean familia o amigos;
- Practicar sistemáticamente ejercicio físico, desde una actividad deportiva hasta un tranquilo paseo -su capacidad antidepresiva se potencia si se realiza al aire libre- y
- Mantener un estilo de vida regular, manteniendo ciertos hábitos sobretodo el ritmo de sueño-vigilia.

Europa Press
Con información facilitada por Mar Sánchez Cortes, psicóloga clínica, y por Eva Velázquez Martín, psicóloga social
Ambas con experiencia en el tratamiento de la depresión.

Jueves 15 de Enero de 2004

www.pulevasalud.com

El tratamiento de la depresión

Características de las personas que están deprimidas

1. Tienen una visión negativa de sí mismos. Se ven torpes, desgraciados y sin valor personal. Atribuyen sus experiencias desagradables a un defecto suyo y, como consecuencia, se ven inútiles y carentes de valor. Se critican a sí mismos, se culpabilizan y piensan que carecen de la capacidad necesaria para sentirse felices y llevar la vida que les gustaría.
2. Interpretan la realidad de forma negativa y tienden a centrarse más en el lado malo de las cosas. Por ejemplo, si alguien se porta bien con ellos, pueden pensar que es por lástima o porque espera algo a cambio y no por una verdadera amistad. Esto es debido a que al valorarse tan poco a sí mismos piensan que no es posible que los demás sientan cariño por ellos o los valoren como personas.
3. Tienen una visión negativa del futuro. Piensan que sus penas y dificultades no terminarán nunca. Esperan lo peor del futuro; esperan que las cosas les salgan mal hagan lo que hagan y, como consecuencia, no están motivados para actuar e intentar cambiar.
El resto de los síntomas son consecuencia de estas tres características básicas: las ideas de suicidio suponen un deseo de escapar a una situación que ven como insoportable e irresoluble; la apatía y la falta de energía provienen de la creencia de que van a fracasar en todo cuanto se propongan y, por tanto, es absurdo intentar nada.

Algunas de las creencias que predisponen a la depresión Para ser feliz debo tener éxito en todo lo que me proponga. Para se feliz debo obtener la aceptación y aprobación de todo el mundo Si cometo un error significa que soy un inepto No puedo vivir sin ti. Si alguien se muestra en desacuerdo conmigo significa que no le gusto. Mi valía personal depende de lo que otros piensen de mí.

¿Por qué mantienen estas creencias que les hacen sufrir? Esto se debe a que las personas, en general, aprenden modos específicos de responder a situaciones similares. Una vez aprendido, la respuesta tiene lugar de forma automática, sin apenas darse cuenta de lo que están pensando. Es algo parecido a lo que sucede cuando un conductor veterano se detiene ante un semáforo en rojo sin ser consciente de sus pensamientos. Estos patrones de pensamiento automáticos reciben el nombre de esquemas cognitivos. A veces, las personas aprenden esquemas cognitivos inadecuados que hacen que se sientan mal sin ser conscientes de que están interpretando la realidad erróneamente.
Algunas experiencias tempranas constituyen la base para formar conceptos negativos sobre uno mismo, el mundo y el futuro. Una vez formados estos esquemas cognitivos, pueden permanecer latentes y ser activados más tarde por determinadas circunstancias parecidas a las experiencias inicialmente responsables de la formación de dichos esquemas.
Por ejemplo, la ruptura de una pareja puede activar el concepto de pérdida irreversible asociado con la muerte de uno de los padres sucedida durante la infancia.
De este modo, las situaciones desagradables de la vida no conducen necesariamente a una depresión, sino que dependen de cómo esa persona interprete los acontecimientos.
Una vez que aparecen los primeros pensamientos y conductas depresivas, van a influir también en lo que suceda posteriormente. Por ejemplo, el individuo deprimido puede que no tenga ganas de ver a sus amigos y estos pueden interpretarlo como falta de interés y responder con rechazo o con críticas que agravarán el autorechazo y la autocrítica del deprimido, el cual podrá alejarse aún más de sus amigos o familiares. De este modo entra en un círculo vicioso en el que sus ideas le hacen sentir mal y al actuar en base a esas ideas y sentimientos, esta conducta inapropiada produce resultados negativos que agravan los síntomas. De este modo, puede sentirse cada vez más deprimido y resultarle más difícil cambiar sin ayuda profesional.

Las circunstancias de la vida
No solamente hay que tener en cuenta las interpretaciones que cada persona haga de la realidad sino también cuál es esa realidad en sí misma, ya que a veces no basta con aprender a interpretar las situaciones de forma más realista, sino que, además, es necesario hacer ciertos cambios en la vida. La terapia puede ayudarles a determinar qué es lo que realmente desean y a sentirse capaces de llevar adelante esos cambios, combatiendo pensamientos como "no seré capaz", "es demasiado tarde", "qué pensarán de mí" o cualquier otro tipo de pensamiento que esté coartando su propia libertad y capacidad para ser feliz.

La terapia
Consiste en identificar esas creencias y esquemas cognitivos inapropiados y cambiarlos por otros más realistas y adaptativos, tal y como hemos explicado en el apartado sobre Terapia Racional Emotiva. Muchos de estos esquemas se basan en reglas familiares y sociales. Por ejemplo, si un padre o madre le dice a su hijo: "sé bueno o no te querré", el niño llegará a desarrollar el esquema: "mi valía depende de lo que otras personas piensen de mí". De este modo, puede convertirse en un adulto que trata de gustar siempre a todo el mundo, que evita todo tipo de discusión y que jamás dice a los demás algo que pueda molestarles, aunque sea para hacer valer sus derechos. Pero es muy probable que esta persona no sea plenamente consciente de que esas ideas pasan por su mente cada vez que se relaciona con alguien. Para darse cuenta de estos pensamientos es necesario observarse a uno mismo y estar dispuesto a descubrirlas, aunque pueda no gustarnos lo que veamos. El primer requisito, por tanto, para una psicoterapia es estar dispuesto a adentrarse en uno mismo, aceptar que no somos seres perfectos y que es posible que estemos teniendo creencias erróneas respecto a los demás, al mundo y a nosotros mismos.


Libros sobre este tema:
Usted puede ser feliz: terapia racional emotiva para superar la ansiedad y la depresión Albert Ellis
The Beast: A Reckoning With Depression Autor: Tracy Thompson
El demonio de la depresión Andrew Salomon
Good Mood: The New Psychology of overcoming depression Julian L. Simon
El control de tu estado de animo: Manual de tratamiento de terapia cognitiva para usuarios Dennis Greenberger (haz clic aquí si prefieres comprar este mismo libro en loslibros.com)
Cómo Vencer la Depresión Tim Lahaye
The Omega-3 Connection: The groundbreaking anti-depression diet and brain program Andrew L. Stoll

Fuente: http://www.cepvi.com/depresion.htm