Y si el mal que sientes viniera porque miras atras...
"Ni el futuro ni el pasado existen, y no se puede propiamente decir: hay tres
tiempo: pasado, presente y futuro; Más bien, en propiedad debería afirmarse: los
tiempos son tres: un presente de lo pasado, un presente de lo presente, un
presente de lo futuro. En efecto, estos tiempos son una especie de trinidad en
el Alma y yo no los veo fuera de ella, donde el presente de lo pasado es el
recuerdo, el presente de lo presente el momento, y el presente de lo porvenir la
espectativa "


San Agustín
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miércoles, 28 de enero de 2009

Psicoterapia y una buena alimentación para acabar con los males de otoño

La falta de sol y los cambios meteorológicos afectan a muchas personas durante estos meses

EIVISSA. RAQUEL SÁNCHEZ

Tomar todos los nutrientes cocinados de la manera adecuada puede ayudar a mantener el cuerpo en un correcto estado físico que sirva de soporte a una buena salud mental. Es una de las premisas de Josep Colonque, naturólogo, que junto a Vicent Ribas, psicólogo clínico, se encargó en el marco del Club Diario de Ibiza de abordar las alteraciones físicas y psicoemocionales en el otoño.Como es habitual en sus charlas, Colonques consiguió atraer a un gran número de personas que escucharon con atención por qué el otoño es una época de riesgo emocional como periodo de adaptación entre la gran actividad estival y la ralentización del ritmo vital durante el invierno. El naturólogo asegura que el otoño está muy vinculado a las afecciones pulmonares, respiratorias y de la piel, así como con la función intestinal. De hecho, mantiene que es la época ideal para realizar desintoxicaciones y recomienda la hidroterapia de Colon como el mejor de los métodos existentes.Colonques explica que algunos individuos son meteorópatas, es decir, especialmente sensibles a los cambios climáticos que se producen durante estos meses, en los que también aumenta la frecuencia de las tormentas con las consiguientes cargas de iones negativos y positivos. El efecto euforizante del sol también se echa a faltar como consecuencia de la progresiva disminución de horas solares que hace que neurotransmisores como la melatonina sustituyan a otros de efecto antidepresivo como la seratonina.Tanto Colonques como Ribas insistieron en el fenómeno que se da en las Pitiüses, donde se trabaja durante doce horas diarias en la temporada turística, descuidando en gran medida la alimentación y tomando excitantes que permitan permanecer activo. Esas circunstancias "desmontan" la base física que debería soportar la psicológica y como consecuencia en octubre aparecen multitud de trastornos afectivos estacionales.El insomnio, la ansiedad y el nerviosismo son manifestaciones habituales de este trastorno otoñal, que se ve agravado por una ingesta insuficiente de frutas, verduras y hortalizas, el uso de aceites vegetales no aconsejados como el de palma, el abuso de la comida rápida y las carnes rojas, el consumo de productos refinados en lugar de integrales .

. 2004;:18-OCTUBRE.

http://www.diariodeibiza.es/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=36503&pIdSeccion=2

miércoles, 14 de enero de 2009

La educación y el amor en la niñez son una vacuna contra la depresión

Unos padres que sean un modelo de equilibrio emocional y que eduquen con amor a sus hijos están vacunando a estos contra la depresión y la ansiedad. Aunque un pasado desastroso no significa forzosamente tener un futuro malo. Lo asegura el psicólogo Víctor Rodríguez Aguado, y con él coincide su colega Petra Ratia, directora general del gabinete psicológico Dipepsa, quien contesta a las siguientes preguntas.
08.11.07 -
Á. PEÑALVER-

¿Por qué la depresión afecta hoy a tantas personas?
-En primer lugar hay que distinguir entre depresión endógena y exógena. La primera está directamente relacionada con factores genéticos y con alteraciones en ciertos grupos de neurotransmisores cerebrales. La que aquí nos ocupa, la exógena, está más relacionada con factores psicológicos. Vivimos en un tiempo en el que el nivel de exigencia personal, familiar y social está en aumento. Se generan una serie de expectativas sobre las personas difícilmente alcanzables que provocan frustración cuando no se ven cumplidas. También influye el aspecto cultural, la falta de comunicación y la soledad tan acuciante que existe en estos momentos.-¿Hay seres más vulnerables que otros a estos trastornos?-Sí. En la depresión interactúan factores genéticos, de aprendizaje y de personalidad que determinan la susceptibilidad de sufrir este estado anímico. Dependiendo de la presencia e intensidad de esos factores pueden predisponer a unas personas más que a otras.-¿Cuál es la mejor solución?-Depende del tipo y grado de la depresión, aunque la mejor combinación es un tratamiento farmacológico inicial (en la medida que sea necesario) acompañado de una terapia psicológica cognitiva-conductual, donde se intervenga directamente sobre el patrón de pensamiento y se trabaje la ocupación del tiempo libre y la socialización de la persona.-

¿Tiene cura definitiva o un enfermo, una vez superado el trastorno, debe tener miedo a recaer?-La depresión requiere un tratamiento completo y prolongado, ya que se trata de modificar pensamientos y conductas arraigadas profundamente. En ocasiones, la persona estima que un tratamiento ha finalizado cuando comienza a sentirse mejor; sin embargo, no siempre concluye ahí el tratamiento sino que necesita generalizar ese estado y seguimiento para evitar recaídas.-¿Por qué la gente oculta que está con depresión?-Existe un miedo al rechazo por parte de los demás ya que puede considerarse un signo de debilidad en la cultura del fuerte en la que vivimos. Cuando una persona explica abiertamente que sufre una depresión pasa por un proceso previo de aceptación de sí mismo de ciertos aspectos que no conocía, algo que no todo el mundo está dispuesto a reconocer públicamente.-

¿Se puede prevenir?-
Rotundamente sí. Fundamentalmente a través de la educación. Es importante la detección precoz de pensamientos desadaptativos y patológicos que se aprenden desde la niñez y que hay que reaprender posteriormente para una óptima salud mental.-

¿Si muchos familiares míos han tenido depresión estoy totalmente condenado a padecerla?-
No se está condenado a tener depresión pese a que exista cierta susceptibilidad genética ya que no sólo existe ese factor; no obstante es muy importante no transmitir o adquirir esos modelos de pensamiento.

El pudor
«Todas las personas tienen probabilidades de tener un problema emocional», asevera el terapeuta de la Clínica Arabial, Víctor Aguado. Si eso es así, ¿por qué da tanto pudor reconocer que tenemos ansiedad, depresión o ciertas fobias?
La primera razón -según este experto- es que muchas personas ni siquiera saben que padecen un problema psiquiátrico o emocional. «Si no lo remedian pronto, al final tienen una sensación pegajosa de enfermedad que no se pueden quitar de encima».
Segundo motivo de esta estigmatización: los problemas psicológicos están asociados a la locura. «Locura no permite distinguir realidad de ficción. Los pacientes con ansiedad y depresión disciernen perfectamente», esclarece Víctor, quien apunta que la familia muchas veces no hace caso a estas personas. «Tranquilo, ya se te pasará es la respuesta que reciben gran parte de los angustiados. Eso, obviamente, no sirve para nada y lleva al aislamiento y silencio del enfermo», explica el psicólogo.

http://www.lavozdigital.es/cadiz/20071108/sociedad/educacion-amor-ninez-vacuna-20071108.html

Depresión :Cuidados en el hogar

Se puede brindar alivio a los síntomas depresivos leves mediante la mejoría de los hábitos saludables que ofrezcan sueño adecuado y regular y una buena nutrición. El ejercicio regular también es útil. De igual manera se recomienda la disminución del consumo de alcohol y otras drogas ya que pueden agravar los síntomas depresivos. La incorporación a actividades placenteras saludables como recreación y actividades creativas, así como el permanecer involucrado con la familia y los amigos ayuda a mejorar el humor de una persona.
Se recomienda obtener apoyo de las personas en la red social y familiar del paciente. Es de recordar que la atención de otras personas ayuda a aliviar el aislamiento que a menudo acompaña los sentimientos de depresión. La conversación con consejeros clericales o espirituales puede dar significado a las experiencias dolorosas y la oración o la meditación pueden alcanzar fuentes interiores de fortaleza.

Si una persona reconoce que es pesimista y autocrítica de manera crónica, puede encontrar de utilidad para combatir el pensamiento depresivo los libros de autoayuda, que por lo general comprenden un programa de ejercicios para identificar las percepciones distorsionadas y sustituirlas por unas más realistas. Pero cuando la persona o uno de sus cercanos no puede desprenderse de estos sentimientos en unas pocas semanas o con la ayuda de las fuentes mencionadas, puede ser necesario que se ponga en contacto con el médico ya que puede estar sufriendo de depresión mayor.

Se debe llamar al médico si: La depresión interfiere con el trabajo o la vida familiar por más de 2 semanas. La depresión es tan severa que se contempla el suicidio. ¡Se debe pedir ayuda inmediata! y si no se encuentra al médico de cabecera, muchas comunidades tienen líneas telefónicas directas para tales situaciones. Si no hay tal servicio disponible, se debe llamar a la sala de emergencias u hospital más cercano. Hay sospecha que los medicamentos que se están tomando pueden estar causando la depresión.

Lo que se puede esperar en el consultorio médico: Se hace la historia médica completa, una entrevista siquiátrica y se realiza un examen físico para determinar si la causa de la depresión es física o sicológica. Por lo general se recomienda hospitalización cuando se teme el suicidio.
Es de esperar alguna exploración de los asuntos y eventos asociados con los sentimientos de depresión. El médico interrogará en detalle acerca del estado depresivo y otros síntomas asociados (sueño, apetito, concentración, energía). Se preguntará al paciente acerca de los factores estresantes actuales y del sistema de apoyo. Se preguntará a la persona si alguna vez han cruzado por su mente ideas de terminar con la vida y se interrogará acerca del consumo de alcohol y drogas y de los medicamentos que la persona está tomando en la actualidad, si los hay.

El médico puede prescribir medicamentos, pero el tratamiento varía de acuerdo con la causa y severidad de los síntomas depresivos así como las preferencias del paciente. Si la persona está tomando otros medicamentos que causan depresión, puede ser necesario cambiarlos. NO SE DEBEN CAMBIAR LOS MEDICAMENTOS SIN CONSULTAR CON EL MÉDICO.

Puede ser recomendable la asesoría para los síntomas depresivos leves así como algunas de las medidas de autocuidado mencionadas anteriormente.
Para la depresión entre moderada y severa se pueden prescribir medicamentos antidepresivos (ver depresión mayor para más información acerca de los antidepresivos). También se puede recomendar sicoterapia. Se han desarrollado varios tipos de sicoterapia enfocada que son tan efectivos como los medicamentos para tratar la depresión. La selección de medicamentos, sicoterapia o ambos se puede efectuar sobre la base de la preferencia del paciente y la disponibilidad de los tratamientos. Con el fin de evitar ataques recurrentes de depresión es importante finalizar el curso del tratamiento.

Para las personas que se encuentran deprimidas tan severamente que no son capaces de desempeñarse o que tienen una tendencia suicida tan aguda que no pueden ser atendidas en la comunidad con seguridad, puede ser necesaria la hospitalización siquiátrica.

Fecha de revisión: 2/17/2002Revisión suministrada por: VeriMed Healthcare Network A.D.A.M., Inc. est?creditada por la Comisi??orteamericana de Certificaci??e la Atenci???ca (American Accreditation HealthCare Commission, URAC: www.urac.com). La acreditaci??e la URAC es la primera en su g?ro y requiere el riguroso cumplimiento de 53 est?ares de calidad e integridad, verificados por un comit?uditor independiente. A.D.A.M. es una de las primeras empresas prestadoras de informaci?? servicios de salud en la red que ha logrado esta prestigiosa distinci??Para conocer m?sobre el comit?e editores de A.D.A.M., dir?se http://www.adam.com/urac/edrev.htm. A.D.A.M. es tambi?uno de los miembros fundadores de la Junta ?ica de Salud en Internet (Health Internet Ethics, o Hi-Ethics: www.hiethics.com) y cumple con los principios de la Fundaci??e Salud en la Red (Health on the Net Foundation: www.hon.ch).
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http://www.kernanhospital.com/esp_ency/article/003213trt.htm

SE ACABÓ LO BUENO: DEPRESIÓN POST-VACACIONAL

Cuando el cuerpo se acostumbra a una situación, y más cuando es de descanso y relax, puede costar devolverle a la rutina de la vida laboral o doméstica. La respuesta es un estado apático, de cansancio y desencanto, que podría derivar en un estado depresivo mayor.

Pocos son los lunes que motivan a levantarse de un salto y dirigirse sonriendo al lugar de trabajo. Lo mismo, pero a mayor escala, ocurre cuando se vuelve de vacaciones, un período en el que el cuerpo ha desconectado y ha variado su ritmo. Ahora toca volver a acostumbrarlo, y para ello hay que hacerse a la idea poco a poco.
El regreso
Las vacaciones suponen, en la mayoría de los casos, períodos de descanso en los que las personas aprovechan para alejarse de las responsabilidades de cada día, y se cambian los hábitos rutinarios que se han adquirido día a día durante el resto del año. Se trata de un cambio de ritmo que no resulta agradable para todas las personas.
Al volver al trabajo se experimenta una sensación de disforia, en la que el individuo no está a gusto consigo mismo, con la tarea que realiza, no tiene ganas de emprender ninguna actividad, o de retomar la que realizaba antes de vacaciones. Todo esto puede llevarle a sufrir un estado depresivo transitorio.

Atención a los primeros síntomas
Los primeros días costará adaptarse al nuevo horario, por lo que se vive en un estado de somnolencia. Cuesta mucho concentrarse en una tarea, no se tiene ganas de nada y, encima, las horas se hacen interminables. Algunos de los síntomas físicos, pueden ser taquicardias, mareos, cefaleas o excesiva sudoración.
Entre los síntomas psicosomáticos están la ansiedad, intranquilidad, el estrés, la apatía, o el insomnio. El individuo se sume entonces en un estado de angustia, en el que no encuentra ninguna motivación para el trabajo.

A quiénes afecta
El grado en que puede afectar a cada persona depende de muchos factores, entre ellos su carácter personal, pero también el grado de satisfacción laboral que tenga. Al igual que hay niños a los que la vuelta al cole supone algo positivo, también hay adultos para los que las vacaciones suponen períodos de inactividad, y necesitan por tanto volver a ocupar sus horas.
A casi nadie le gusta volver a la rutina del trabajo o de las obligaciones diarias, pero entre esas persona hay grupos a los que la depresión post-vacacional puede afectar en mayor grado. Así, aquellos trabajadores cuya situación laboral no sea muy estable, pueden caer en estado depresivo, ya que su época de vacaciones la han pasado pendientes de su trabajo, y no han conseguido desconectar.
También es habitual que afecte a las personas cuya ocupación implique estar en contacto con otras personas, como maestros, médicos, funcionarios, etc. Pero no hay que olvidar que no afecta sólo a los trabajadores asalariados, sino que para las amas de casa también supone una ruptura; vuelve la monotonía del hogar.

Los niños después de vacaciones
Los niños también pueden sufrir este tipo de depresión post-vacacional, ya que son más sensibles al cambio que experimentan respecto de las vacaciones. Puede haber niños a los que la vuelta al colegio suponga un reencuentro con amigos, ocupar las horas, y estrenar cosas nuevas, después de que los últimos días de vacaciones se hayan aburrido, sin saber qué hacer, y con sus padres trabajando.
Pero para otros niños la vuelta al colegio puede suponer enfrentarse a situaciones incómodas, aceptar responsabilidades, pierden la libertad de la que disponían en vacaciones. No hay que preocuparse excesivamente, porque lo superan con rapidez.


CONSEJOS PARA EVITAR LA DEPRESIÓN POST-VACACIONAL

Este tipo de depresión aparece después de disfrutar de un período de desconexión, de descanso, así que el primer consejo será el de intentar desconectar verdaderamente del trabajo y de las obligaciones que se dejan atrás, y que esperan al regresar. Hay que valorar el tiempo de ocio de como tal.
Hay que plantearse nuevas metas y objetivos, para buscar un elemento de motivación no sólo en el ambiente laboral, sino también en tu tiempo personal. Se debe cambiar también la manera de trabajar, buscar nuevas rutinas, involucrarse en otros ámbitos, o ampliar la formación. Cualquier detalle será un toque nuevo de interés.
Aunque la vida laboral ocupe parte importante del tiempo, no hay que olvidarse de la vida personal de cada uno, y cuidar las relaciones personales. Resulta muy positivo organizar ese tiempo libre y realizar algunas actividades, ya sean deportivas, de ocio (manualidades, cine, teatro,...), o colaborar como voluntario con alguna asociación.
El trabajo debe ser una actividad que resulte gratificante para la persona como elemento de realización personal, o que al menos no cree angustia ni desesperanza. La máxima debe ser “trabajar para vivir”, y no “vivir para trabajar”. Para ello hay que respetar el horario de trabajo, y no realizar horas extras, porque a pesar del dinero que puedan suponer, también significan la privación de tiempo libre necesario para cada uno.
También es esencial dejar los problemas de trabajo en el lugar y horario de trabajo, no llevarlas a casa ni a las relaciones personales. Por tanto, tampoco habrá que cargar con trabajo en casa. El hogar debe ser lugar personal, y no laboral.

Ainara García

http://www.mundogar.com/ideas/ficha.asp?FN=4&ID=11365