Y si el mal que sientes viniera porque miras atras...
"Ni el futuro ni el pasado existen, y no se puede propiamente decir: hay tres
tiempo: pasado, presente y futuro; Más bien, en propiedad debería afirmarse: los
tiempos son tres: un presente de lo pasado, un presente de lo presente, un
presente de lo futuro. En efecto, estos tiempos son una especie de trinidad en
el Alma y yo no los veo fuera de ella, donde el presente de lo pasado es el
recuerdo, el presente de lo presente el momento, y el presente de lo porvenir la
espectativa "


San Agustín

miércoles, 14 de enero de 2009

Acción contra la depresión

Posted on Tue, Mar. 16, 2004
Hay un estudio clásico donde un psicólogo quiso tener la experiencia de vivir como paciente diagnosticado con depresión en un hospital psiquiátrico. Hizo los arreglos necesarios con el superintendente del hospital para ser recibido en un pabellón en el que los psiquiatras que atendían no sabían quien era él.
En su recuento sobre lo vivido esos días, el psicólogo Reynolds explica lo que hizo para presentar un cuadro depresivo convincente. Se sentó con los hombros caídos en una butaca, con la cabeza inclinada, y se repetía que su situación no tenía remedio, que no podía hacer nada para mejorarla, y que mejor era darse por vencido. Reynolds llegó a sentirse deprimido; de hecho, las pruebas psicológicas del hospital y el criterio de los especialistas que lo vieron era que pasaba por un cuadro depresivo.
Obtenido el diagnóstico, Reynolds se propuso hacer todo lo contrario para salir de ese estado: estar activo, hacer ejercicio, oír música alegre, vestirse bien y relacionarse con sus amistades que esperaban que actuara normalmente. Sorprendentemente, se dio cuenta de que no tenía ganas de hacer esas cosas, que estaba deprimido, hasta que poco a poco se fue normalizando.
Lo que probó el experimento fue que las conductas influyen en los sentimientos. Cuando una persona se siente deprimida tiende a empeorar debido a su falta de actividad y a que se mantiene repitiendo pensamientos negativos. Lavar los platos, realizar una caminata, arreglar el jardín; cualquier actividad constructiva ayuda, aunque la persona no tenga deseos de hacerla. La acción mejora el ánimo del deprimido.
Claro está, nos estamos refiriendo a depresiones ligeras. Las depresiones serias, cuando hay pérdida severa del apetito, disturbios del sueño, pérdida del deseo sexual, letargo e ideas suicidas, requieren de atención profesional. En este tipo de depresiones casi siempre es conveniente tomar antidepresivos. Muchas personas que vienen a terapia se resisten a las medicinas, pero bien manejadas ayudan a hacer mejor uso de la terapia y muchas no son adictivas.
Además de la terapia adecuada, soy partidaria en las depresiones serias de alentar a la toma de acción, siempre que ésta sea realista. Una persona con depresión seria puede sentirse peor si va a una discoteca, pero si lleva a un niño a la playa, si cumple una meta en el trabajo, mejora su ánimo y autoestima. No ha eliminado la depresión, pero se está enfrentando a ella.
Hay ciertos tipos de depresión que son el resultado de algún tipo de trauma, y en esos casos es útil buscar las causas. Otras depresiones, en cambio --que yo llamo existenciales-- devienen de situaciones de la vida, y para ellas la terapia cognoscitiva y el tomar acción es lo más indicado.

La autora es psicóloga clínica, especializada en relaciones, problemas de ansiedad, depresión y control de hábito.
(305)461-5185
e-mail:MagdaArmonia@bell south.net y
http://www.miami.com/mld/elnuevo/living/8193507.htm

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